La cosa no es menor. Todos las estimaciones así lo confirman. El Consejo Internacional de Granos (IGC) calcula que la campaña 2004/05 rondará las 618 millones de toneladas. Se trata de 10 millón de toneladas más que lo previsto en octubre.

Esta sobreoferta está induciendo a un mercado de ultra-competencia. En tal caso, el trigo de EE.UU. y de Canadá, Australia y Argentina, va a estar en una suerte de campo de batalla. Lo bueno para Argentina es que está en contra-estación.

Los futuros, presionados por la previsión de una cosecha mundial récord y por las condiciones climáticas favorables en EE.UU., siguen su recorrido depresivo.

Las condiciones climáticas en el hemisferio norte son muy buenas para el desarrollo del trigo y eso ayuda a descomprimir el mercado.

Los cultivos están ingresando en dormancia en un marco favorable para su evolución. Por ello, el mercado se deja llevar seguro de no enfrentar inconvenientes en la futura oferta y su preocupación se centra en cómo va evolucionar la demanda de los próximos meses.

Sin embargo, no todo es color de rosa. En el hemisferio norte existe el problema de la vomitoxina.

En Ohio, muchos productores tienen cereal con el nivel de vomitoxina que no puede ser exportado ni molido para el consumo humano. Cuando tienen un elevado grado de vomitoxina, lo mezclan con trigos de alta calidad para disminuir la proporción de vomitoxina.

Este inconveniente de la calidad norteamericana podría se abrir algún escenario de mejora en los precios dadas sus consecuencias directas en el mercado exportador.

Pero decididamente la verdadera esperanza de suba se basa en la posibilidad de una mayor demanda y las posibles correcciones técnicas luego de tantas bajas sucesivas.

El mercado local

En la plaza argentina, el interés del sector exportador por el cereal continúa respondiendo a los mayores negocios provenientes del exterior. Los compromisos de trigo 2003/04 al exterior aumentan a buen ritmo y abren un horizonte interesante, sobre todo en mercado extra-Mercosur.

Hay negocios con Egipto, Kenia, Sri Lanka, Sudáfrica, Turquía y aún con Yemen. A estas cifras hay que restarle un ajuste negativo en 200.000 toneladas de Brasil.

Este último lleva comprado casi un volumen de 5 millones de la campaña 2003/04 y ya tiene comprometidos negocios por 200.000 toneladas de la 2004/05. Esta última cifra es muy inferior a las 700.000 toneladas para la misma época del año pasado.

Y si bien, en general, para el trigo 2004/05, los compromisos a la fecha, son claramente menores a los del año anterior a la misma fecha, vale remarcar que se ha logrado mantener el espectro de elevada diversidad de destinos del año pasado. Ello no es una cuestión secundaria, pues la diversidad asegura un mercado más estable en el año.

Por su parte el sector exportador está comprando en el mercado interno para asegurarse mercadería para vender al exterior en una proporción superior al año pasado. Este incremento está dado por la competitividad que mantienen los precios del cereal argentino en el mercado mundial, en materia de precios y calidad.

Los valores FOB Rosario y puertos del Atlántico, en este momento, resultan muy competitivos en el mercado por la mayor oferta del cereal que se espera para esta campaña.

En este escenario de buena cosecha, el mercado argentino continuaría sobre-ofertado, por lo menos hasta terminar el mes de enero.

Pero es probable que, una vez comenzado marzo, los valores comiencen a mejorar, dado que a los actuales precios habría un interesante volumen de ventas al exterior y a mercados nuevos.

Siempre queda la duda de la calidad del trigo proveniente de EE.UU. Y, a su vez, está claro que el trigo argentino ha logrado alcanzar un nivel de calidad mucho más elevado que el promedio de años atrás. Además, la demanda mundial puede llegar a dar alguna sorpresa...

En definitiva, el precio del trigo en enero era de aproximadamente 130 dólares y hoy no alcanza a 90.

En tal caso, bien valdría la pena esperar. Lógicamente, si se puede.