En el mercado local, durante la semana pasada, las ventas aumentaron respecto a las semanas anteriores, tanto para la vieja cosecha como para la nueva. Está claro: los productores aprovechan, cuando observan alguna suba, para vender la soja que todavía tienen en los silos.
Según distintas estimaciones, el volumen de la cosecha 03/04 de Argentina, sin vender, es importante. Poco más de cinco millones y medio de toneladas de soja permanecen en los silos. Se trata de una cantidad bastante mayor a la del año pasado para esta fecha, cuando había casi 4 millones de toneladas.
Respecto a la cosecha nueva, las ventas son todavía muy bajas. Mucho menores a las del año pasado.
Recordemos que en aquella época la demanda china era algo impactante; en cambio hoy por hoy, esa demanda está retraída del mercado por grano sudamericano.
En Chicago, el comportamiento de los precios, durante la semana pasada, fue claramente favorable; hubo días de subas, de entre 4 y 5 dólares, alternados con ruedas subiendo 1 dólar.
¿Qué fue lo que pasó?
Obviamente el tema de la roya asiática golpeó duramente en el mercado internacional. La aparición de esta enfermedad en Lousiana y luego en un condado de Mississippi, y en un lote experimental de Florida se hizo sentir inmediatamente en los valores.
Aunque la presencia de la roya asiática no puede tener mayor incidencia directa en la producción de la actual cosecha, está claro que durante la campaña 2004/05 la cosa se va a poner difícil.
Los productores estadounidenses están preocupados, dada su falta de experiencia en el manejo de fungicidas, al igual que los analistas que prevén una campaña realmente compleja. El horno no está para bollos. Y eso el mercado lo sabe.
Desde el punto vista de la producción, la roya es una amenaza para el futuro, pero no en lo inmediato para una cosecha que se presenta como enorme. Va a ser necesario ver cómo evoluciona este mal.
Es evidente que los fondos están actuando con fuerza en el mercado. Al haber llegado a precios bastante bajos, los fondos se dieron vuelta. Y así, ellos vienen manteniendo una posición de compradores netos en soja a razón de 5.000 contratos diarios.
De acuerdo al último informe de la CFTC, estos operadores no comerciales mantenían una posición neta vendida equivalente a un volumen de aproximadamente de 3 millones de toneladas, cuando una semana atrás estaban vendidos netos en poco más de 5 millones. Esta diferencia abrupta muestra cómo evoluciona el mercado y es en buena parte la razón de los precios algo más entonados.
Por ahora, de la cosecha norteamericana, aproximadamente un tercio va a dar a China que está operando como sostén del mercado,
Otro tema "caliente" es el de la vaca loca. El USDA informó de la investigación de un segundo posible caso de este terrible mal. La noticia desencadenó una suerte de terremoto en los mercados. desató todo tipo de especulaciones.
De confirmarse la veracidad de este caso, la cuestión será muy dura para EE.UU. con repercusiones en distintos ámbitos.
Por suerte para el mercado de granos el dólar sigue en baja. La moneda norteamericana sigue perdiendo terreno contra las demás monedas. Y así se hacen más fácil las importaciones de Europa y del Sudeste Asiático y China. Es casi una regla: cada vez que el dólar pierde valor, la soja se afirma.
En tanto, la cosecha de soja estadounidense está prácticamente terminada. Y con excelentes rindes.
Y, las perspectivas para la cosecha sudamericana siguen siendo muy favorables. Excepto que haya inconvenientes climáticos estamos a la puerta de otra gran producción de Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
Oil World estima que la producción mundial podría ascender a 222 millones de toneladas, luego de sufrir un aumento de 37 millones. Una supercosecha.
Sin embargo China todavía no se ha despertado de la siesta. Y además quién puede decir lo que va a suceder con la roya no sólo en EE.UU. sino también en Brasil.
Si nos ponemos las pilas, en Argentina podemos tomar beneficio de este mal.
La realidad es que tenemos que prepararnos para un mercado muy volátil. Cualquier noticia negativa a la producción hará subir abruptamente los precios y viceversa. Y si China comienza o operar con Sudamérica, los valores se entonarán.
En medio de tanto interrogantes, queda claro que hay que producir y cuidar -lupa en mano- la soja. Y, aprovechar para vender cada vez que estimemos que el mercado ha alcanzado un pico. Porque el tiempo que viene, seguramente, será de altibajos.