Los agricultores están preocupados por la falta de diésel en la zona rural del departamento. Según estimaciones de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), el sector precisa diariamente 674 mil litros del combustible, y sólo está recibiendo 355 mil, lo que significa que soportan un déficit de 319 mil litros.
La provisión fue acordada con la Asociación Departamental de Surtidores (Asosur), pero no fue cumplida porque ésta, de acuerdo al presidente de la CAO, José Céspedes, no se ha provisionado de los importadores mayoristas porque le venden el producto a precios que no les permiten tener ganancias ‘razonables’.
Por ese motivo, Asosur pidió al Gobierno la promulgación de un decreto supremo para que el cálculo de ajuste para la subvención del diésel baje del 7% al 4%, para acceder a las referidas ganancias.
Consultado al respecto, el viceministro de Hidrocarburos, Freddy Escóbar, aseguró que la medida está lista y empezó a ‘correr firmas’ en el gabinete y la Presidencia de la República.
Por eso pidió a los representantes de Asosur un poco de paciencia y dejar de lado la amenaza de no comercializar diésel como medida de presión.
Mientras tanto, los agricultores deben buscar el producto hasta en el mercado negro, que comenzó a funcionar al ver que la demanda subió notoriamente, toda vez que están en el pico máximo de la cosecha de verano y preparación de suelos para la próxima siembra.
La situación, puesta en alerta hace casi dos meses, motivó incluso a que actúe el Ministerio de Agricultura, donde gestionaron el indicado decreto y, además, apoyaron la posibilidad de generar productos alternativos como el ‘agrofuel’.
Pese a ello, los agricultores cruceños piden al Gobierno solución definitiva sobre el punto, porque con la incertidumbre se corre el riesgo de perder miles de hectáreas de sembradíos.

Mayoristas ofertan el producto hasta en Bs 3,14

Uno de los factores que ha motivado a que los surtidores decidan protestar, porque sus ganancias se han visto notoriamente limitadas, es porque los mayoristas le están vendiendo el producto hasta en Bs 3,14 el litro.
La venta final es de Bs 3,23 por litro, y de allí los minoristas deben pagar los impuestos por ley antes de cobrar su comisión.
Según Mauricio Nallar, vocero de Copenac, una de las importadoras de diésel más grandes del país, el problema radica en que Bolivia es uno de los únicos países en la región que subvenciona el precio final, lo que ocasiona desfases porque no está adecuado a los precios internacionales.
El Gobierno reconoce la situación y por ello anunció que la medida dejará de aplicarse la próxima gestión. Eso ocasionará que el diésel valga según lo dicta el mercado externo.
De ser así, los transportistas anuncian protestas.