Hasta el momento y según datos oficiales y privados, la estimación de cobertura con el grano se mantiene en 2,42 millones de hectáreas, en la superficie a implantar con grano para destino comercial. Con relación a la semana precedente, la siembra avanzó en 20 puntos porcentuales, básicamente por la concreción de numerosas siembras en la zona núcleo maicera, pendientes por la falta de humedad anterior. Se estima que en esa región se cubrió el 88 por ciento de la intención propuesta, según se desprende del relevamiento realizado al 23 de este mes por técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En el reporte se destaca que aproximadamente un 80 por ciento se cubrió en Entre Ríos, mientras que, a pesar de las lluvias producidas, algunas áreas destinadas al grano en el centro norte de Santa Fe serían sustituidas por la soja. Un escenario similar, aunque en menor proporción, se presentaría con alguna superficie faltante en el centro sur de esta provincia. Si bien hay tiempo todavía para concretar las siembra, preocupa el escenario climático en el norte de Córdoba y en el noroeste del país, donde las lluvias no fueron suficientes y son necesarios volúmenes importantes, para que se recupere la humedad en el perfil de los suelos a cubrir. La situación se complicará aún más si se confirman los pronósticos que anuncian que recién a mediados de noviembre comenzaría la recuperación de los niveles de humedad. En cambio, precipitaciones significativas quebraron la sequía en el sudoeste y sur de Córdoba, donde la actividad se agilizó en los últimos días y las lluvias que abarcaron la región maicera, modificaron la condición del cultivo, activando los nacimientos y las primeras fases vegetativas, destaca el informe de la entidad cerealera.