Patricia Rainelli es Licenciada en Relaciones Públicas, lejos de su objetivo profesional, encontró a través de la realización de un sitio de Internet la manera de comunicar su pasión por los caballos. “Junto con Jorge Astur coordinamos la página para fomentar la equitación y facilitarle a la gente el acceso a esta fascinante actividad”, asegura Patricia. Mientras sus ojos se iluminan al hablar de estos animales, cuenta que “Caballos al Sur” comenzó hace dos meses como un proyecto para que la gente conozca la diversidad de actividades que se pueden realizar, “nosotros la llamamos equitación deportiva y recreativa”, afirma. Esta web se fue armando porque a medida que tomaba clases, la gente le preguntaba a dónde se podía realizar equitación, cuánto salía, etc. Patricia se dio cuenta que había muchas personas interesadas en el tema y no tenían cómo enterarse, para canalizar su pasión por los caballos decidió realizar esta página ya que vio una necesidad enorme de información e “Internet es una vía rápida, ágil y de fácil acceso”, opina Patricia. Actividades En los hípicos se pueden realizar diversas actividades como tomar clases con tu caballo o con uno de la escuela, que facilita más las cosas ya que éste sabe un poco lo que hay que hacer y no sólo el aprendizaje es más rápido sino que al animal se le toma confianza enseguida. “Podés comenzar con un caballo y enseñarle a saltar o algún tipo de adiestramiento”, comenta Patricia y asegura que de esa manera lo vas haciendo y conociendo, así se va formando ese binomio entre el jinete y el caballo. Existen actividades de recreación como las cabalgatas, la cacería del zorro, las carreras de resistencia, etc. Además si uno quiere participar de manera competitiva se puede federar. “Hay alta competencia, pero nuestra función es difundir y desmitificar la idea de que sólo lo pueden realizar las personas que tienen un buen estado físico, o el hecho de tener que ser joven para comenzar”, nos cuenta Patricia. En la página están asociados algunos hípicos como El Trébol, La Milagrosa, el Club de Campo La Martona, el Centro Hípico y de Pato Barracas al Sur y varios de la zona oeste y Norte. “Queremos mostrar no sólo la difusión de la actividad sino también los productos y servicios que se van a necesitar”. A través de la web se pueden consultar lugares de venta y reparación de accesorios, como monturas, cabezadas, botas, etc. Además hay una sección que es compra y venta de caballos donde el que quiere puede publicar. Con respecto al asesoramiento hay gente y veterinarios en cada uno de los hípicos, “porque sería muy poco serio de mi parte elegir un caballo ya que yo los miro con el alma, para mí son todos lindos” opina. La idea de Patricia es que los hípicos y los centros tradicionalistas se puedan intercambiar actividades a través de este medio de comunicación, ya que en todos lados se desarrollan prácticas muy interesantes. Con sólo dos meses de vida la página ya tiene alrededor de 45 socios, y la ansiedad por difundirla crece día a día. En Luján “Caballos al Sur” estuvo presente en la Peregrinación Gaucha a Luján con el fin de mantener la tradición. Cuenta Patricia: “Nos fascinó no sólo por la cordialidad de la gente sino también porque se veía el esfuerzo que habían hecho muchos centros por llegar”. Había personas de todos lados del país, La Pampa, Olavaria, Tapalqué y hasta Uruguay; muchos que recorrieron un largo camino para llegar y exhibir sus animales. Mientras contaba su estadía por Luján, el rostro se le transformaba al confesar que fue algo muy emocionante y que nunca había imaginado la magnitud del evento. “Me parece que todo está muy agarrado de la mano, la fe, las ganas de dar presencia, mostrar los animales y mantener una tradición que es muy nuestra y a veces nos olvidamos”, afirma Patricia y agrega que en un momento como ese uno se da cuenta que todavía hay gente que trabaja para mantener viva nuestras costumbres. Su pasión por los caballos hicieron que Patricia dedique en sus tiempos libres a difundir un deporte como la equitación tratando de que todo el que quiera, ya sea de cinco años o sesenta, pueda tener acceso. “Tiene una flexibilidad y una versatilidad impresionante, es un animal exquisitamente complejo”, argumenta Patricia, mientras sus ojos le brillan, comenta que un mismo caballo tiene distintos comportamientos con una persona adulta y con un niño, respetándolos te convertís en el conductor no en su amo.