Un paneo generalizado sobre los núcleos maiceros - sojeros de la región pampeana nos permitirá establecer que la siembra durante esta campaña tiene un panorama de humedad en el suelo más satisfactorio que el del año pasado. Mas allá del difícil comienzo de la gruesa del año pasado sobre CB, el sur de SF y gran parte de LP, que aún es fácil de recordar, los mapas que presentan la comparación del estado actual de humedad con la misma fecha del año pasado nos conceden la posibilidad de tener una escala más adecuada de las diferencias. La cobertura simulada en los mapas es una pradera permanente, por lo cual la disponibilidad de agua para la siembra de soja o maíz es mayor de la que se presenta en el mapa actual.
Como es sabido, hacia finales de octubre del año pasado muchos lotes destinados a maíz quedaron a la espera de buena humedad para la siembra de soja. La misma fue implantada en forma dificultosa y en fechas muy dispares sobre el oeste de la región pampeana. Aquel difícil comienzo tuvo una mejora parcial desde mediados de noviembre a principios de enero y luego se ingreso en un período seco, que a la postre generaría un marcado impacto en la producción nacional.
Las condiciones de partida sobre las principales zonas destinadas a soja y maíz son evidentemente mejores en la actualidad. Si bien para el maíz las fechas óptimas están algo corridas, el área destinada a este cultivo no se verá tan reducida como el año pasado. Sin embargo, es sabido que las fechas tardías implican una mayor vulnerabilidad del cultivo a sufrir estrés hídrico o térmico en época de floración.
Sobre la franja donde las reservas actuales se muestran en niveles entre escasos y regulare, se debe trabajar en base a estrategias que permitan aprovechar la recarga parcial que a adquirido el perfil de suelo con las lluvias de estas últimas dos semanas.
De hoy para mañana se esperan algunas lluvias ligeras, con un techo optimista en los 20 mm. Estas lluvias pueden darse también sobre las zonas más deficitarias aunque, claro está, no provocarán un cambio marcado de la actual situación. Las perspectivas son en general favorables: no se observan indicadores alarmistas. Sin posibilidad de relajarse, se iría recibiendo el agua justa para seguir adelante.
