¿Es posible que vaya a darse alguna sorpresa que atempere la baja de precios de estos días, luego del informe del USDA?

Desde el punto de vista de la oferta en EE.UU. la probabilidad resulta baja. Ya se lleva cosechado cerca de un 75% de la superficie sembrada con soja y eso asegura, en gran medida, una excelente cosecha. Existe cierta probabilidad de que los números al final sean algo más bajos. Es cierto y, obviamente, ello puede incidir favorablemente en los precios. Pero un milagro no se va a dar. No esperemos eso.

En tales condiciones, la oferta global de oleaginosas, de acuerdo al USDA aumenta considerablemente y así la producción pasaría a ser de 385,9 millones de toneladas. El aumento de la oferta en el caso concreto de la soja, de casi 6 millones, lleva a la cifra total de 228,94 millones toneladas sin que se adviertan sustanciales mejoras en la demanda.

Los analistas de Safras & Mercado, la famosa compañía de informaciones y consultoría que actúa en Brasil y Sudamérica -en el área de informaciones económicas, previsiones de mercados- tienen una visión diferente al USDA. En rigor ellos estiman un volumen todavía superior. El gráfico es elocuente:

Sin embargo, todavía no se puede hablar con números ciertos con respecto a la producción sudamericana, que aporta el 55% de la cosecha del mundo. El cultivo, en su mayor parte, se halla aún por sembrar y sobre su evolución de allí en adelante poco se puede definir. En Argentina, por ejemplo, recién en estos días se ha empezado la siembra en serio.

Por lo pronto, en Brasil hay una demora de poco más de 2 semanas en los estados de Mato Grosso y Goias. Se produjeron lluvias que cortaron la seca en el primero de los estados, pero no así en Goiás. También llovió hacia el sur y centro-sur del país durante esta semana, siendo los estados beneficiados Rio Grande do Sul y Parana, al igual que Mato Grosso do Sul.

Por ello bien podemos afirmar que tanto sea la estimación del USDA como la de Safras y Mercado, para Argentina, el volumen se halla sobre-calculado.

Según los informes que maneja esta columna difícilmente se llegue a superar las 37 millones de toneladas, dados los precios actuales que incitan a cambiar algunas decisiones de siembra por girasol, o maíz, etc. No en balde Oil World calcula la cosecha argentina en tan sólo unos 37 millones.

En las perspectivas 2004/05 para la soja, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en su informe del 9 de octubre, estimó en 14,72 millones de hectáreas la superficie a cubrir con soja, con aumentos en el NOA y NEA, principalmente. Sin embargo, desde esta columna creemos que no se cumplan tales aumentos dado que el flete, con la baja de precios, pasa a incidir demasiado y así muchos productores de la zona se verían tentados a modificar sus planes de siembra.

Pero hay una buena noticia. Ya Confirmados los temores de una mayor oferta por parte de EE.UU., el mercado internacional está más sensible a reaccionar ante cualquier factor levemente positivo para los precios.

Hasta que finalice el período de cosecha de EE.UU y su tiempo de influencia posterior, es factible que se den rebotes puntuales, ya que la tendencia de precios en el corto es bajista, en tal caso habrá que aprovechar para vender.

En el corto plazo los precios dependerán en buena medida de la forma en que los productores de EE.UU decidan vender. Por el momento no hay interés en vender. De hecho, las bases de los mercados de físico así lo demuestran, lo que habla de que su capacidad de almacenaje le permite hacerlo, pero, por sobre todo, del recurso financiero que representa la existencia de los loan deficiency payments (LDP). El loan rate de la soja 2004 es de u$s 5 pbu, por arriba de los precios de la soja en estos últimos días, en el mercado interno de EE.UU.

Ello asegura un piso a las bajas en el corto plazo ya que el productor no necesita vender para hacerse de dinero.

Y a ello hay que agregar la forma en que puedan comportarse los fondos. Ellos pueden hacer subir los precios en situaciones puntuales. Desde este nivel bajo, pueden darse subas abruptas y cortas.

El panorama es difícil. Pero no es lamentable. Sentarse en el escritorio cada tanto, para analizar la situación, va a ser un buen negocio.