Esta semana se caracterizó por una especie de histeria. De la mano de análisis de la más diversa índole, la gente se asustó y... mucho.
De golpe todo se puso negro. Fue en oportunidad de la aparición del famoso informe del USDA.
Y... ¿qué podemos decir? Desde nuestra óptica: no es para tanto
En definitiva, éste es un mercado de altibajos. O acaso... ¿olvidamos la abrupta caída (ésa sí que fue abrupta) desde los $70 a los $58 por quintal en tan sólo unos pocos días, sufrida hace apenas unos tres o cuatro meses?
¿Por qué desde aquí –y pese a que seguramente algunos se vayan a enojar- nos atrevemos a sostener que no es para tanto?
Pues bien, hagamos el siguiente análisis.
Por un lado, siempre al iniciarse o cuando falta poco para el comienzo de la cosecha del primer productor del mundo, esto es EE.UU., los precios han tenido una clara tendencia a la baja.
El gráfico siguiente es elocuente: suele haber un baja a mediados de cada año ( las curvas están en moneda constante).

Este año se pronunció más por la buena cosecha que se espera. Y así fué que
cayó con fuerza y con cierta demora respecto a otros años, probablemente, porque
recién hace poco los mercados internacionales se concientizaron de que la
cosecha sería muy
voluminosa. Y además porque ella muestra cierta tendencia a adelantarse, a costa
del maíz.
Por ello es que lo sucedido no debiera alarmar. Si preocupar, para estar alerta.
Por otro lado, la realidad -y nada más que la realidad- es que los precios actuales son mucho más bajos que los registrados en los últimos meses del año pasado y en los primeros de este año pero, digamos la verdad, no son tan malos. Hubo peores tiempos.
No decimos que sean buenos. Son malos, pero no tanto como para rasgarse las vestiduras.
El cuadro que sigue nos recuerda los precios, en el período que comprende desde el año 1996 hasta 2003. Y al observar este gráfico, fácil resulta asumir que la realidad es que el valor actual está por encima de los promedios anuales de ese período.
Entonces no nos volvamos locos.
El martes pasado llegó a decirse que era un martes negro. Es importante que veamos las cosas con cierta perspectiva.
El jueves 14 de octubre, ya la cosa mejoró un poco. Y así es que, en el mercado disponible los precios de la oleaginosa mostraron una mejora luego de varias jornadas de comportamiento adverso.
La suba vino de la mano de la evolución de los precios en Chicago.
Los valores futuros en EE.UU. tuvieron una evolución muy dispar, mientras que la soja y el trigo subieron, el maíz cerró con bajas.
Para soja, en el mercado local disponible, las ofertas rondaron los $ 46,5 el quintal, mejorando $ 0,5. Y se escucharon ofertas para negociar soja de la cosecha 2004/05 a u$s 141la tonelada.
Señores, ante todo: perspectiva. Y disculpen si en estas líneas hemos pecado de petulancia, pero la verdad es que hay que mantener la cabeza lo más fría posible.