Cabe destacar que almacenajes entre escasos y regulares se han desplegado durante las últimas tres semanas sobre la franja central de la región pampeana, demandando una pronta provisión de agua. Una recuperación en el nivel de humedad del suelo, es fundamentalmente necesaria para acelerar la siembra de maíz de modo de no apartarnos de los márgenes de fechas óptimas, logrando de esta manera validar la aumentada intención de siembra respecto a la campaña anterior.

Dado que normalmente las precipitaciones disminuyen de este a oeste durante el trimestre frío, la entrada al invierno de las zonas agrícolas mas mediterráneas debe hacerse preferentemente con un perfil de humedad cargado. Durante el transcurso del invierno las coberturas implantadas van consumiendo este reservorio y las reposiciones por lo regular son escasas. Luego, un atraso en las lluvias del mes de setiembre rápidamente configura áreas de sequía. Es por eso que las lluvias de otoño son cruciales para la franja agrícola central del país, mirándolo de norte a sur. La vulnerabilidad del trigo de las zonas mediterráneas esta fuertemente correlacionada con este comportamiento. Para esto basta mirar el mapa de las lluvias del último trimestre en Córdoba y comparar el estado de los trigos del centro para el norte, con la condición que presentan los mismos del centro para el sudeste.

La figura que acompaña este texto, permite cotejar las lluvias del último trimestre, con igual período del año pasado. Las lluvias de este último trimestre caídas sobre ER y el centro de SF, se clasifican como muy escasas al compararlas con la normal. Al movernos hacia el oeste, sobre el norte de CB y SF, las lluvias fueron más modestas de lo que son habitualmente. Como consecuencias del las magras recargas del otoño sobre el norte cordobés, es lógico que en la zona hoy domine la sequía, la cual se extiende hacia el este ingresando por el noroeste entrerriano. A esta altura del año pasado la situación más deficitaria de la región pampeana se presentaba sobre LP y el oeste bonaerense, sin que gran parte de CB presentara un panorama mucho más aliviado que el hoy. Sobre el sur de LP y el sudoeste bonaerense la primer semana de octubre representó el quiebre de una prolongada sequía. Por entonces el núcleo triguero del sur ingreso en un régimen pluviométrico muy adecuado, mientras que las lluvias escasas predominarían por encima de la cuenca del Salado hasta entrado Noviembre.

Las lluvias de comienzo de semana en el Chaco, este de Santiago y noroeste de SF, como así también las precipitaciones más modestas sobre Salta y parte de Tucumán de los últimos días de Setiembre, muestran un ingreso auspicioso al semestre cálido en las zonas agrícolas del norte. Dado que durante este período, las precipitaciones sobre la región pampeana están fuertemente ligadas a la entrada de humedad del norte, puede considerarse que este episodio avala perspectivas con precipitaciones más cercanas a las necesidades hídricas.