Según proyecciones del INTA, a partir de octubre se normalizaría el nivel de
precipitaciones, lo que permitirá que pueda sembrarse a tiempo la nueva cosecha,
informó el noticiero Agritotal.com.
La fuerte sequía que sufren desde hace meses varias provincias del norte
argentino podría atenuarse a partir del próximo mes, cuando se espera que se
normalice el régimen de precipitaciones. De manera que las nuevas campañas de
trigo, de maíz, de girasol y de soja no se verían comprometidas.
Mientras los productores agropecuarios de Buenos Aires, de La Pampa y del sur de
Santa Fe siembran los primeros cultivos, los de Córdoba, de Santiago del Estero,
del Chaco, de Entre Ríos y de Misiones aguardan a que lleguen nuevas lluvias que
alivien el estrés hídrico que sufren los suelos de muchas de sus zonas de
cultivos.
“Esperemos que en octubre se normalice el régimen de precipitaciones y que en el
verano se produzcan lluvias de normales a superiores”, señaló César Rebella,
director del Instituto Clima y Agua del INTA Castelar. Según el especialista,
las provincias del norte que atravesaron un invierno con baja humedad en los
suelos y temperaturas superiores a lo normal, serán las principales beneficiadas
por las lluvias. Además, explicó que el agua provocará que la amplitud térmica
sea moderada durante el verano.