Los precios del disponible y de la próxima cosecha están en baja. Ya pocas dudas caben.

La caída de los precios futuros en Chicago es el principal factor que empuja hacia abajo.

En el mercado disponible los precios comenzaron la semana con caídas por lo que sucede actualmente en Chicago, un mercado bajo los efectos de la cosecha y el buen tiempo.

En EE.UU. el avance de la cosecha de maíz y soja mantiene en baja a las cotizaciones. Otro elemento hacia la baja es el clima en el medio oeste favorable para el adecuado desarrollo de los cultivos más tardíos. Además, el huracán Iván no trajo los perjuicios que se sospechaba podrían darse en las regiones agrícolas.

Y si bien los operadores locales esperan una recomposición de los valores de la soja, la verdad es que difícilmente llegue en el corto plazo, básicamente, por el avance de la cosecha de maíz y las condiciones climáticas ideales para el desarrollo final de la soja.
En tal caso, se aguarda que, para el reporte del USDA de octubre, suban los volúmenes estimados de maíz y soja y continúen bajando los precios.
En Argentina, respecto de la campaña 2004/05, la verdad es que hay unos cuantos interrogantes. Es que las escasas precipitaciones de la región productora argentina no permiten un panorama claro.

Los pronósticos muestran una primavera con registros por debajo de la media. Aunque todavía hay tiempo para un cambio la realidad es que la falta de humedad adecuada para las labores mantiene nervioso al campo.

Las estimaciones sobre la superficie destinada a la soja varían ampliamente y van desde un retroceso a las 14 millones de hectáreas, a un avance del 2 a 3% sobre la superficie del año pasado.

En Brasil también el panorama es delicado. Mato Grosso, el principal estado productor brasileño, sufre una gran sequía y los pronósticos no anuncian lluvias para lo que resta de septiembre.

Además, pende un peligro: la roya asiática. Ella significó una pérdida de 4,6 millones de toneladas de soja en Brasil en el 2003. Por fortuna, en nuestro país, llegó tarde por ende no alcanzó a influir mayormente.

Hay un elemento que alarma. En un informe del EMBRAPA (algo así como el INTA argentino), la roya asiática está presente en casi toda la región productora del país, lo que significa que los productores tendrán que convivir para siempre con la enfermedad, o hasta que se encuentren variedades resistentes.

En cuanto a los dos huracanes que fueran declarados, Jeanne y Karl, no se espera que toquen el continente. Así que por este lado, no hay posibilidad de mejoras en los precios.

El mercado asiático sigue lento. Superado el premio climático dado en Chicago en semanas anteriores, el mercado internacional aguarda a la demanda, particularmente, de China. Pero ella está apenas creciendo muy suavemente. Cerca de unos 6 buques de soja habrían sido contratados por aceiteros en el mercado asiático durante esta semana.

El suave aumento de la demanda china por soja importada resulta razonable cuando han mejorado los márgenes de trituración, y dada la suba en los precios de pollos, cerdos y huevos en anticipación de los tradicionales feriados asiáticos de octubre.

Pero tal mejora en la demanda es insuficiente como para neutralizar los efectos negativos sobre los precios provenientes de EE.UU.

En resumen, estos dos meses deberían ser de precios desinflados. Pero luego...
Y bueno, una vez que pasen, es probable que se dé una recomposición de precios, sobre todo si las condiciones en Argentina y Brasil no son ideales.