En muchos casos es útil comparar la marcha de la campaña actual con otra pasada, pudiendo eventualmente a partir de esta comparación y de acuerdo a los pronósticos, diseñar estrategias de manejo.
Este tipo de monitoreo puede llevarse adelante en cualquier localidad de la región pampeana a través de un balance hídrico. Para ello es necesario conocer algunos parámetros del suelo dominante en la zona y una adecuada serie pluviométrica, preferiblemente de 30 años.
Estamos presentando dos marchas de reservas de humedad. En los gráficos se muestra el valor normal (barra), el valor actual y el de la campaña anterior. Los valores representan el promedio decádico (diez días) de agua en el suelo. Se considera como cobertura de referencia, una pradera (verde todo el año). Pueden simularse otras coberturas, las que obviamente generan otro dibujo al tener otra demanda hídrica. Actualmente el trigo presenta una demanda similar a la de una pradera, conforme se entra al mes de octubre la demanda del trigo va superando a la de la preadera.
Se consideraron las localidades de Sáenz Peña (Chaco) y Hernando (Córdoba). La primera puede considerarse representativa del oeste del NEA, aunque la zona presenta matices donde la situación puede ser menos deficitaria. La localidad de Hernando, en las cercanías de Villa María, se presenta como un punto de transición hacia un panorama de humedad en el suelo más adecuado que domina hacia el sur de Córdoba. A pesar de que la zona no recibió lluvias durante el último mes, el primer metro del perfil de suelo presenta un buen nivel de reserva, aunque debe destacarse que el mes de setiembre produjo fuertes desecamientos en la capa superficial.
Las marchas son suficientemente elocuentes como para abundar en descripciones. Queda claro que estos seguimientos pueden constituirse en una buena herramienta de planificación, fundamentalmente si se tienen datos históricos de los rendimientos de la zona que se está monitoreando.
