Se nota que cuando el precio de la soja en la plaza local se pone por debajo de $52 por quintal, los vendedores tienden a desaparecer. Está claro que siguen con una actitud reticente a la venta cuando los ofrecimientos de fábricas y exportadores no supera tal nivel.

Por tal razón, la soja local está más firme que la soja estadounidense. Pero cuidado que la cosa puede darse vuelta...

Así las cosas, los márgenes de la actividad exportadora están muy limitados. Después de haber logrado buenos márgenes brutos al inicio de la semana pasada, esto es entre 7 y 10 dólares, las fábricas comenzaron a tener escasos niveles de rentabilidad.

Se estima que el total de soja comprometida para exportar asciende a unos 6 millones de toneladas cuando para esta misma fecha era de unos 8 millones, en el ciclo precedente.

En definitiva, tendríamos compromisos externos equivalentes a 19,4 / 19,5 millones de toneladas de soja, bien cubiertos por compras a precio hecho, que estimamos en 19,5 millones.

El total de compras, de acuerdo con la Dirección de Mercados Agroalimentarios, ascendería a cerca de 23 millones. Hay, entonces disponibles (para vender) unas 9 millones de toneladas de soja. El año pasado quedaban por vender cerca de 8 millones de toneladas.

Pero si este situación interna puede preocupar, lo que pasa en Brasil es peor. Allí, la falta de ventas por parte de los productores viene reduciendo los márgenes del sector industrial aceitero.

Se ha difundido la idea de que aproximadamente la mitad de las industrias de soja han dejado de operar al menos temporalmente por los negativos márgenes y la baja oferta local de soja.

Es que el precio de la soja doméstica sería superior al de la soja argentina y de la estadounidense. Algunos expertos hablan de márgenes negativos de aproximadamente 4 dólares por tonelada, en Brasil.

Las últimas estimaciones de producción en el hemisferio sur son altas. Para la temporada 2004/05 son:

Estimación USDA

Argentina 39.000
Bolivia 1.950
Brasil 66.000
Paraguay 5.000
Uruguay 850
Total 112.800

En miles de toneladas

Como se ve, se trata de una producción muy importante que va a salir en marzo-mayo del año que viene. Este es un aspecto muy importante a la hora de tomar una decisión de venta.

¿Y China?

Tres elementos afectan los precios internacionales: la oferta de mercadería, la demanda por esa mercadería y, sobre todo ahora, los fletes.

¿Qué podría pasar con la oferta? De no haber más heladas o temperaturas muy bajas para la soja en EE.UU., el mercado asiático se prepara para una reducción en las cotizaciones, pues la cosecha de ese país va a ser buena.

A su vez, los valores de fletes se han estabilizado. El nerviosismo de hace un tiempo ha desaparecido.

Por el lado de la demanda, comienza a notarse cierta regularización en el mercado existente entre EE.UU y China. Las empresas multinacionales volvieron a vender a los industriales chinos. Claro que únicamente a los que no hicieron default.

Obviamente, los contratos de venta tienen cláusulas o términos contractuales mucho más duros.

Es cierto que China cada vez produce más soja. Sin embargo, la producción de China tiene límites. Se estima que en esta campaña alcanzará a 18 de millones de toneladas, cuando las proyecciones iniciales estuvieron en 21 millones.

A ello, hay que agregar los problemas de infraestructura que sufre China.

Por ello, no se puede decir que vaya a darse un escenario de violenta caída en China.

Lo que sí sabemos es que habrá una importante cosecha en EE.UU. y que tras ella vendrá la Sudamericana que va a mostrar una considerable presencia.

¿Qué hacer? Y uno diría que apenas se logre un buen precio, si hay mercadería disponible: vender. Y si es en el término, también.

Claro que para consejos, nadie puede hablar. El futuro es incierto y la soja más.