¿Quiénes pueden competir con el maíz argentino? No son muchos. Veamos.

EE.UU. es, por lejos, el principal productor y exportador de maíz en el mundo entero. Y si bien lo es, también vale destacar que su consumo interno viene aumentando al trotecito.

El otro gran actor mundial es China que está retirado este año del mercado por la menor cosecha obtenida y una mayor demanda interna. Este gigante por el momento no puede aparecer en escena.

Como se aprecia la competencia en el mundo es baja. O mejor dicho está muy concentrada. Lo está básicamente en EE.UU.

Así las cosas, el grano argentino tiene frente a sí un panorama interesante de ventas; pero...(¿siempre hay un pero?) este panorama sólo será válido si Argentina recupera los niveles de producción de años pasados. Porque de no ser así no contará con volumen adecuado.

Argentina llegó a producir casi 20 millones de toneladas en la campaña 1997/98. Y a partir de allí no hizo otra cosa que ir disminuyendo. Así, en caída hasta 13 millones.

Sin duda que la mayor rentabilidad de la soja fue la gran enemiga del maíz. El área de siembra bajó 3,7 millones de has. implantadas ese mismo año a las 2,7 millones de la última campaña.

Pero parece que la cosa va a cambiar.

El mercado externo en auge y las expectativas de buenos precios futuros están haciendo rever las intenciones de siembra. A ello, se suma la cada vez más importante conciencia de la urgencia de rotar los suelos.

Se estima un incremento del área destinada al maíz en un rango que va de 8% a 10% a nivel nacional, básicamente, en detrimento de la soja.

Y la realidad comercial lo está mostrando: el aumento del comercio de semillas e insumos para la siembra es claro. Las ventas de la estadounidense Monsanto ya superaron en 20 por ciento a las del año pasado.

Por ello, desde las casi 13 millones de toneladas cosechadas este año, seguramente, la próxima cosecha llegará a 15,5 millones. El USDA estima algo similar.

En el mercado de Chicago, las cotizaciones del maíz continúan evolucionando según las condiciones climáticas en las regiones productoras estadounidenses.

Las condiciones climáticas en el Medio Oeste de EE.UU. no ayudaron a una mejora de los precios. Por ello, las cotizaciones futuras mostraron un rostro depresivo, sin embargo la preocupación por los efectos de las heladas pasadas sigue estando y por ello se aprecia una suerte de piso en los precios.

La cosecha está comenzando en el sur de EEUU; y los primeros reportes hablan de rindes de entre 60 y 80 quintales por ha., es decir bastante mayores a los previstos. Obviamente, ello no colabora para que se verifique una suba de precios.

En vista de que el gran competidor es EE.UU. ahora la mayor parte depende del clima. Algo es seguro: ahora, el precio del maíz está mejor en términos comparativos. Y puede llegar a estar mucho mejor si falta agua para la polinización en el Cinturón Maicero.

En tal caso, la mirada de nuestros productores no sólo se dirigirá al cielo, también habrá de hacerlo al Norte.