El resultado del comportamiento pluviométrico del último trimestre ha
resultado en una fuerte diferenciación entre el noreste del país y el centro y
sur de la región pampeana. Los meses de julio y agosto ofrecieron buenas e
inusuales precipitaciones sobre el sur de CB, sur de SF y LP e incluso excesivas
sobre la franja este de BA. Las mismas no se proyectaron en la medida de las
necesidades sobre ER, centro norte de SF y norte de CB. Esto ha configurado un
patrón de almacenajes que define una amplia zona de sequía en el NEA, que se ha
extendido hacia el norte de SF y el noroeste de ER. Las magras reservas al norte
de CB, dejan al trigo que pudo implantarse en estado vulnerable desde el punto
de vista hídrico.
Sobre el principal núcleo triguero de la franja central de la región pampeana
la humedad se presenta entre adecuada y óptima, tornándose excesiva en sectores
del sur de BA, razón por la cual aún restan unas 150 mil ha por implantarse.
El elemento de diagnóstico que se vislumbra como mayor problema para el
futuro, es el acoplamiento del norte de la región pampeana a la sequía del NEA.
Dado que esta influencia se ha fortalecido durante agosto, el monitoreo de
aquella región del país se convierte en un indicador relevante ingresando al
períodos de mayor demanda del trigo y pensando en la siembra de la gruesa. La
conducta pluviométrica que redundó en el actual estado de reservas de humedad no
tiene ninguna causa vinculada a los fenómenos del Pacífico Ecuatorial, sino que
se asocian a problemas de circulación de la escala regional. Es oportuno indicar
que tanto la floración del trigo, como la siembra de la gruesa no se llevarán
adelante bajo la influencia de un evento El Niño, el cual de presentarse se
daría sobre el último trimestre y con débil intensidad. De esta manera la señal
que este evento puede provocar sobre las lluvias de noviembre y diciembre es
insignificante.
La entrada al mes de setiembre debería imponer lluvias más acomodadas a lo
esperado, para compensar el aumento de evapotranspiración. Cabe destacar que el
mes de setiembre presenta un régimen pluviométrico de transición hacia las
lluvias más abundantes del semestre cálido. La inestabilidad asociada al cambio
estacional debería reponer las lluvias sobre el oeste del NEA y de este modo
influir benéficamente sobre el norte de la región pampeana. Por el momento la
primera quincena de Setiembre no marcaría un cambio significativo, los mismos
recién comenzarían a imponerse durante Octubre promoviendo la llegada de lluvias
cercanas a las normales
En el corto plazo, del miércoles para el jueves, progresando desde el sur, se
esperan lluvias sobre el territorio bonaerense, principalmente sobre el este,
probablemente incluyendo el sur de ER, perdiendo efectividad sobre el sur de SF
y sudeste de CB. De esta forma las precipitaciones de esta semana se darían en
forma inversa a las necesidades hídricas.
CCA Consultora de Climatología Aplicada