Río Cuarto.- La empresa procesadora de sangre animal Yeruva explicó los alcances de su proyecto industrial ante autoridades municipales y representantes de la industria frigorífica regional y obtuvieron un primer aval de los operadores del sector cárnico para instalar una nueva planta en Río Cuarto.
Los técnicos de la empresa santafesina detallaron que para instalar una planta en el Parque Industrial local, deben cubrir una demanda de 500 mil litros de sangre de animales por mes.
Los propietarios de matarifes instalados en la región no tendrían mayores inconvenientes en reunir esa cantidad para asegurar la instalación y el normal funcionamiento de la planta procesadora a ubicar próximamente.
Según las estimaciones de la firma, a cada frigorífico se le abona un monto de 0,50 peso por litro entregado, lo cual, sumado al total demandado representará un ingreso de unos 250 mil pesos al circuito cárnico de la zona, o si se quiere, de unos 3 millones de pesos anuales.
Visto de ese modo, las perspectivas son inmejorables para los frigoríficos de esta parte de la provincia, sobre todo porque será un nuevo ingreso sobre un componente que generalmente es desechado.
El gobierno municipal recibió con beneplácito la decisión tomada por los empresarios santafesinos y puso a disposición, desde el municipio, todo el apoyo necesario.
Si bien los representantes de la empresa no quisieron precisar los montos de la inversión, informaron que para tal emprendimiento necesitan un terreno de dos hectáreas, que cuente con servicios de gas natural y eliminación de efluentes fabriles para construir, en una etapa inicial, una planta de alrededor de 700 metros cuadrados. Expresaron también que esta planta de procesamiento se constituye en una fuente de empleo genuina que comenzará funcionando con 20 puestos de trabajo directo, más lo que se genera indirectamente.
Consultados acerca de por qué eligieron esta ciudad, los directivos de Yeruvá-Bioprot señalaron que Río Cuarto es un punto estratégico y cuenta con todos los servicios necesarios.
La empresa de origen santafesino -tiene su sede en la localidad de Esperanza- se dedica desde hace mucho tiempo al procesamiento de la sangre de los animales, sustancia que una vez reelaborada industrialmente, es convertida en un producto con alta demanda en diferentes mercados internacionales.
Específicamente, la actividad que realiza refiere a la elaboración de hemoglobina deshidratada por sistema de spray, plasmas deshidratados por sistema de spray, sangre entera deshidratada también por sistema de spray y sangre para morcilla deshidratada mediante el mismo dispositivo.
Luego de su procesamiento industrial con tecnología de punta, la aplicación de plasmas y hemoglobina es muy diversa, pues es demandado como componente fundamental para diversos productos de las industrias vitivinícola, alimenticia, cosmética, bioquímica, farmacéutica y frigorífica, entre otras.
La empresa es reconocida internacionalmente, pues desde hace tiempo exporta a Venezuela, Colombia, Sudáfrica y países de Asia como Japón y Filipinas, entre otros.