Los contratos septiembre y noviembre de la oleaginosa perdieron US$ 3,95 y 4,41, mientras que sus ajustes fueron de US$ 211,46 y 208,98 por tonelada.

Vale señalar que durante las primeras horas de la rueda de negocios la soja mostraba quebrantos superiores a los US$ 8 por tonelada. "La presión bajista venía del buen clima durante el fin de semana, con temperaturas que ascendieron y estuvieron un poco más acordes con los registros normales del verano. De igual modo favorecían la tónica negativa los pronósticos que anunciaban lluvias para la presente semana en buena parte del cinturón sojero y maicero. Sin embargo, cerca del cierre de las operaciones los anuncios de precipitaciones ya no fueron tan categóricos sobre estados clave para la soja, como Iowa e Illinois, situación que favoreció la parcial recuperación de los precios", dijo a LA NACION, desde Chicago, Adrián Seltzer, de la firma Granar SA.

Además del clima, también incidieron de manera negativa para los precios la mayor molienda de soja estadounidense durante julio, reportada ayer, y los buenos rindes que se están obteniendo en los primeros lotes cosechados en el delta del Mississippi.

Respecto del maíz, las pizarras de Chicago mostraron alzas de US$ 1,78 y 1,87 sobre las posiciones septiembre y diciembre, cuyos ajustes fueron de US$ 87,50 y 91,73 por tonelada.

En Chicago y Kansas, el contrato septiembre del trigo subió US$ 1,19 y 0,74, y cerró con un ajuste de US$ 111,24 y 116,94 por tonelada, respectivamente.

Luego del cierre del mercado, el USDA indicó que el 69% de los cultivos de soja en EE.UU. se encuentra en estado bueno/excelente, un 4% por debajo de la semana anterior. En el caso del maíz, el estado bueno/excelente bajó del 76 al 73%. Los operadores sólo preveían mermas de entre el 1 y el 2 por ciento.