Por fin señores: el mayor interés demostrado por los compradores y el aumento del dólar ayudó a que soja mejorara. Y, en consecuencia, se frenara la caída.
Pese a las subas, los productores estuvieron reacios a vender. Es que la distancia entre los precios actuales y los de hace tan sólo uno dos meses atrás es enorme.
Estos días levantaron el ánimo. Pero la realidad es que una tenaza pende sobre los procutores. Por una lado, están las cada vez mejores condiciones climáticas de EE.UU. y por el otro el mercado chino que no sale de su letargo.
En Brasil están corriendo noticias inquietantes. Según ellas China preferiría el grano de soja brasileño debido al bajo porcentual de semillas transgénicas en comparación con la norteamericana y la argentina. Sin embargo ya casi es tradición que este tipo de alarmas se den. Es bastante común que luego de que empresarios de China visiten Brasil, los brasileños aseveren que elegirían la soja brasileña, cosa que finalmente no pasa.
Cuando China decida entrar de lleno de nuevo en el mercado, se dirigirá en primer lugar a EE.UU. Razones no le faltan. Una es logística, dado que los puertos brasileños y argentinos (Argentina completa sus cargamentos en Brasil y termina llevando estándares de soja diferente) no ofrecen las mejores garantías, por la falta de suficiente dragado en el Paraná.
Además en Brasil ya no hay prácticamente existencias; en tanto en Argentina se industrializó una gran parte y los productores con los precios actuales no quieren vender.
Es decir que Sudamérica todavía no es una gran alternativa.
Según la información de la Dirección de Mercados Agroindustriales, SAGPyA, la exportación ha comprado unas 6 millones de toneladas de soja. De este volumen, 4,70 millones tendrían precio cerrado. Al comparar esta cifra con el volumen vendido al exterior, se comprueba que - aunque las compras cubren lo vendido- , la exportación del grano se encuentra "corta" en poco más de 1 millón de toneladas por mercadería pendiente de fijación de precios.
En los últimos días se regustra una noticia buena para el productor. Se nota que la demanda de los exportadores se acentúa, aunque todavía muestra un nivel de compromiso sobre el volumen exportable inferior al del año pasado para esta misma fecha: 16,65 millones de toneladas versus 18,39 millones( 52% versus el 54% de lo exportable)
A la luz de un análisis fundamental, la perspectiva de una inmediata buena oferta estadounidense presiona a la baja de los precios dada la demanda débil en el mercado externo.
Las condiciones climáticas de los cultivos
estadounidenses siguen siendo muy buenas.
Los informes hablan de que éste es la mejor condición exhibida desde 1994 y la
segunda mejor en los últimos 18 años.
La floración estaba completa en un 84% del
área, 6 puntos adelantada respecto del año pasado y 1 respecto del promedio
normal. El 49% del área ya había formado vainas, en comparación con el 35%
del año pasado y 46% de la media.
¿Y qué pasa en China?
Los vendedores de EEUU. dejaron de ofertar a
China debido a que este país todavía sufre millonarias pérdidas, luego de que
cancelara o dejara de pagar los negocios cerrados con una fuerte disputa
comercial.
Todavía buena parte de la región está bajo el efecto de la epidemia aviar. Por ello, los compradores se muestran cautelosos debido a los persistentes brotes de gripe aviar y la floja demanda por parte de los industriales de alimentos balanceados.
En tanto esto sucede, muchos deben estar pensando: soja, sojita... dejame dormir tranquilo.