El Gobierno aprobó ayer la venta de la compañía local Fargo a Bimbo. Así, los mexicanos pasarán a dominar el mercado del pan lactal en Argentina. Pero Economía fijó una condición: deberán vender Lactal, una de las marcas de Fargo, junto con la planta productora que la empresa tiene en Pacheco.
Ayer el ministro Roberto Lavagna convocó a una conferencia para anunciar esta aprobación y la del cambio accionario en Transener (ver Transener...). En la charla con los periodistas en el Salón de Cuadros del Palacio de Hacienda, Lavagna estuvo acompañado por el secretario de Coordinación Política, Leonardo Madcur, y el presidente de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Ismael Malis. Todas las fusiones y adquisiciones que impliquen una concentración de mercado deben ser aprobadas por Economía.
Bimbo inició las gestiones para comprar Fargo en el 2003. Según un estudio de la comisión, Fargo controla el 58% del mercado y Bimbo el 21%, por lo que una fusión llevaría a la compañía a manejar el 79%. Para evitar una concentración de esta magnitud, la condición previa para comprar Fargo es "desinvertir" en la marca Lactal, que concentra el 13% del mercado y es líder en el segmento de segundo precio. Además, tienen que vender la planta de General Pacheco, que es la principal fábrica de Fargo en producción de pan. Tiene capacidad para producir 32.000 toneladas anuales, mientras la única planta de Bimbo produce 30.000 toneladas.
Según el análisis oficial, la venta de Lactal y de la planta "permitirá que ingrese un nuevo actor al mercado y esté en condiciones de competir agresivamente".
Para resolver este caso, el Gobierno recurrió al "sistema europeo". Según explicó Lavagna esto implica que "sólo si se cumple con las condiciones exigidas" —la venta de los activos mencionados— se concretará la operación. Esto lo hacen para evitar que una vez autorizada la fusión, las empresas recurran a la Justicia para frenar las "desinversiones", tal como ocurrió en casos anteriores. Los funcionarios contaron que las dos empresas ya aceptaron este acuerdo.
Según explicó Madcur hay cinco casos importantes en los que la Comisión de
Defensa de la Competencia buscará avanzar:
Telefónica-Movicom: la compañía de capitales españoles quiere fusionar a la
empresa de celulares con su controlada Unifón.
Arcor-Danone: si se aprueba, obtendrán una posición dominante en la
producción de galletitas, ya que los franceses son dueños de la marca Bagley.
Fox-Liberty: uniría el canal deportivo con el grupo multimedia.
Quilmes-Brahma: la operación fue aprobada, pero las empresas fueron a la
Justicia para evitar cumplir con la cláusula de desinversión, que obliga a
Quilmes a desprenderse de marcas.
Disco-Jumbo: está paralizado porque la Justicia hizo lugar a un recurso de amparo para suspender los procesos administrativos en torno a la operación.