La posición de agosto cotizó a 170,7 dólares por tonelada, mientras que en abril se ubicaba en 229,3 dólares. Las pérdidas totalizan 937 millones de dólares.

El precio de la soja volvió a caer un 2% en la Argentina, siguiendo la cotización internacional, y acumula una pérdida del 25% en los últimos 90 días, lo cual sigue restando expectativas al cultivo estrella del país en los últimos años. El valor de la soja se ubica muy cerca del precio que mostraba cuando se inició la escalada alcista. En el mercado de futuros, la posición agosto cotizó en 170,7 dólares, y en abril se ubicaba en 229,3 dólares.
Durante los últimos 90 días, el grano se depreció 58,7 dólares por tonelada, y se estima que las pérdidas totalizan alrededor de 937 millones de dólares, calculados sobre los 16 millones de toneladas que aún faltan comercializar en el país.
“Por ahora, en Tucumán se volvería a sembrar la misma superficie con soja que el año pasado”, reveló el consultor agropecuario Oscar Ricci. En la campaña 2003-2004, el sector se desarrolló en 226.000 hectáreas, de donde se cosecharon unas 400.000 toneladas de soja. Este volumen fue muy inferior al que esperaban obtener los productores, que tuvieron que soportar fuertes pérdidas por efecto de una devastadora sequía estival.
La baja en el precio de la soja, según se señaló, se debe al fuerte impacto que causó el freno de la demanda de China. Los importadores asiáticos siguen deteniendo embarques y renegocian los contratos. Impacta también en la cotización de la oleaginosa el buen clima para los cultivos en Estados Unidos, lo que garantiza una cosecha importante. Un año atrás, la soja cotizaba a 158,8 dólares por tonelada, un 7,5% por debajo del valor actual.

Mayor variación

Los operadores sostienen que, en un mercado local tan volátil, el precio podría equilibrarse en un par de jornadas. En ese sentido, explicaron que está más definida la cosecha de maíz que la de soja, y que si el mayor productor del mundo acierta con un volumen de producción alto se necesitará una mayor variación de precios en la demanda.
“Entonces, no nos queda más alternativa que esperar la reacción de Asia y la de Europa para analizar la tendencia de precios”, dijo el analista de Panagrícola Ricardo Baccarín. Los precios de la soja en Chicago cayeron el jueves al valor más bajo desde setiembre del año pasado y se ubicaron en 241,59 dólares para la posición agosto y en 218,17 para noviembre.
El economista Carlos Melconián consideró que la baja del precio de la soja es relevante. Opinó que los valores actuales no son preocupantes pese a la caída en el valor del commodity. “Los precios de futuro son valores, en términos del bolsillo del chacarero, más parecidos a los de años en los que no había euforia, y que tienen repercusión en la exportación y en la recaudación”, remarcó.

Razones del aumento de la producción

A partir del incremento en 12 millones de toneladas experimentado en los últimos cinco años, la producción nacional de soja alcanzó los 32 millones de toneladas, sostiene un informe elaborado por la consultora Economía & Regiones. “La conjunción de los volúmenes producidos y la tendencia alcista demostrada por los precios internacionales situó al cultivo como el principal producto exportable del país, una de las primordiales fuentes de divisas internacionales y el responsable del comportamiento de los ingresos públicos provenientes de las retenciones a las exportaciones”, afirma. La consultora, dirigida por el economista Rogelio Frigerio (n), expresa además que el incremento en los volúmenes de producción responde exclusivamente a la ampliación de la superficie sembrada. “Este año se sembraron 14,2 millones de hectáreas con soja, la mayor superficie con esta oleaginosa en la historia del país”, dice. Este fenómeno, según el informe, se debe a la incorporación de tierras marginales -en el sur de la región pampeana y en el norte del país- y al desplazamiento de otros cultivos, principalmente industriales.
“Las provincias sojeras tradicionales son las que más contribuyeron a la expansión de la frontera agrícola. Córdoba (21%) y Buenos Aires (17%) ocupan los primeros lugares”, añade el estudio. En el caso del NOA, Economía & Regiones indica que Santiago del Estero incrementó un 13% la tierra para el cultivo. Le siguen Tucumán (4%) y Salta (3%).
Sin embargo, el análisis advierte que una caída en el precio impactaría negativamente en el Impuesto a las Exportaciones, con lo que sería difícil el cumplimiento del superávit primario por parte del Estado y, a su vez, disminuiría el ingreso de los productores, lo que afectaría en gran medida a aquellos con tierras menos productivas.