Como expresión del dinamismo de este agro en plena revolución, ayer se juntaron 2.000 productores en Pergamino, convocados por un semillero nacional (Don Mario) para conocer novedades técnicas de la soja.

Allí se enteraron de que los dueños de Don Mario acaban de concretar una operación de alto relieve. Don Mario había creado otra compañía con un socio estadounidense, para la explotación del negocio de la semilla híbrida de maíz. Se trata de Golden Harvest Argentina. Pero resulta que la empresa madre, Golden Harvest USA, fue comprada la semana pasada por la gigantesca empresa suiza de biotecnología Syngenta. Para evitar perder el control de la compañía local, los de Don Mario se apuraron en comprarle la parte al socio americano. Una expresión de la voluntad de permanecer en el negocio. Y todo un gesto para mostrarle al Gobierno dónde está la "burguesía nacional", un concepto que ha vuelto al ruedo.

Hace un par de años, una compañía internacional de primera línea en el rubro de la maquinaria agrícola no pudo concretar la compra de una fábrica de pulverizadoras automotrices. Ahora, esta fábrica y su mayor competidora, también argentina, están inaugurando sendas plantas en Brasil. Y no para exportarle desde allí a la Argentina, sino para explotar su tecnología superior en el mercado brasileño, participando de la expansión sojera del socio grande del Mercosur.