Gobierno, instituciones oficiales y privadas, y entidades de productores están trabajando para poder controlarla.  Elaborarán planes de información y extensión para los agricultores.

El Gobierno entrerriano convocó a distintas entidades e instituciones comprometidas con el sector agropecuario para analizar un tema que ha puesto en alerta a todo el sector agrícola: la aparición de la roya asiática en lotes de soja cultivados en el territorio provincial.
La reunión, que se desarrolló en dependencias de la Secretaría de la Producción, fue presidida por el subsecretario de Asuntos Agrarios y Recursos Naturales, Ricardo Amavet. “Hemos tenido una concurrencia excelente de la mayoría de las entidades que representan a los productores, tal el caso de Federación Agraria, Confederaciones Rurales Argentinas, Asociación de Cooperativas, Bolsa de Cereales, Cooperativas Agropecuarias Federadas, Aapresid e instituciones como el INTA, la Facultad de Ciencias Agropecuarias y el Colegio de Profesionales de la Agronomía”, indicó.
Sobre los temas abordados, el funcionario puntualizó que “se estudió la implementación de un plan estratégico para enfrentar este serio problema que es la aparición de una de las plagas más importantes que han experimentado los cultivos a nivel internacional y que en la última campaña ha sido detectada en Entre Ríos”. Por ello, agregó, “nos estamos preparando para la próxima campaña, hemos diseñado una estrategia en la cual debemos apuntalar el trabajo que se realiza en el centro de investigación que tiene el INTA en Paraná, en especial la labor de la ingeniera Norma Formento que es la profesional que tiene a su cargo el área de Fitopatología”.

CONTENCIÓN. Amavet agregó que “deberemos impulsar a través de todas las instituciones una red de contención ante cada problema que pueda aparecer y, en lo posible, realizar una detección temprana del problema” a través de la implantación de los llamados “cultivos trampas”, de forma tal de tener “un alerta rápido y poder actuar en consecuencia ya que la roya asiática es una enfermedad que tiene su tratamiento químico, que puede detenerla.”
Respecto de las conclusiones a las que se arribó, Amavet se mostró muy conforme. “Hubo un acuerdo total con los representantes de las entidades e instituciones participantes, se estableció realizar una nueva reunión en un plazo no mayor a 15 días. En esa oportunidad se hará la presentación de un plan estratégico por parte del INTA, en el que se tiene previsto desarrollar tareas de capacitación destinadas a técnicos y productores, como así también establecer centros de detección en lugares estratégicos del territorio provincial, para que de esta forma la información no se centralice sólo en Paraná, sino que se pueda disponer de datos de distintos lugares de la provincia para poder constatar en forma certera y rápida la presencia de la plaga en estado temprano”.
”Tendremos técnicos en el campo, capacitados para tomar las muestras, y unos 15 lugares de detección para identificar el problema y a partir de allí iniciar los tratamientos en forma inmediata”, subrayó.
Finalmente el subsecretario de Asuntos Agrarios señaló que “a los productores entrerrianos les informamos que estamos alertas tanto desde el Gobierno provincial como también desde el INTA, la Universidad de Entre Ríos, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y las entidades que los representan. En este momento se está diseñando una estrategia para contener el problema y atenuar las consecuencias que pueda traer”.

Datos importantes

La roya de la soja es una de las enfermedades más temidas en la actualidad por los productores ya que su dispersión es muy fácil. Las esporas pueden ser trasladadas a grandes distancias por medio del viento y su potencial destructivo es muy elevado. En el pasado mes de abril fue detectada en Entre Ríos.
Según lo demuestran estudios realizados, el hongo ataca cuando los cultivos de soja aún están verdes, provocando una defoliación temprana que afecta la formación y el llenado de los granos.
Los casos de roya en nuestra provincia se dieron en cultivos implantados tardíamente (primera y segunda semana de enero) debido a las intensas precipitaciones y las altas temperaturas registradas en abril, de acuerdo a informes que brindaron los profesionales que detectaron los casos.