El mapa de temperaturas mínimas publicado hoy (viernes 14/05), nos sirve como un indicador gráfico para entender la distribución geográfica del evento.
La isoterma de 0°C progresó hasta el sur de Córdoba y puede considerarse el límite mas allá del cual el evento pierde rigor. Hacia el sur de la posición de esta línea indicadora las temperaturas fueron marcadamente inferiores. A modo de ejemplo, el registro de mínima de Tandil se ubicó en los 4.4 grados bajo cero, esta condición prevaleció hacia el oeste de Buenos Aires y se extendió sobre la mayor parte de La Pampa y el sur de San Luis. Dado que las temperaturas con que se confecciona el mapa son medidas a 1.5 m del suelo, la zona que se ubica dentro del rango de temperaturas comprendidas entre 0°C y 2°C seguramente fue testigo del fenómeno, aunque probablemente su cobertura haya sido menos generalizada. Hacia la costa bonaerense las temperaturas fueron moderadas por el efecto costero y la nubosidad, observándose registros superiores a los 6°C.
Las actuales condiciones del tiempo favorecen la persistencia del aire frío, previéndose nuevas heladas para el fin de semana. Durante estas condiciones térmicas se reforzarían arribando al lunes con mínimas marcadamente bajas que progresarían hasta el norte de la región pampeana. La circulación del sudeste puede mitigar parcialmente el descenso de temperatura si el desarrollo de nubosidad baja o el pasaje de la misma coinciden con las horas de mayor enfriamiento. Este efecto se daría principalmente sobre el este de la región pampeana, por encima de la cuenca del Salado.
La descripción anterior pone permite vislumbrar un ambiente frío pero sin
precipitaciones, que se espera permanezca instalado durante los próximos cuatro
días. Las condiciones térmicas se tenderían a templarse hacia mediados de
semana.
Respecto de la cosecha de soja, el último período húmedo no se tradujo en
precipitaciones importantes, exceptuando San Luis, sur de Córdoba, norte de La
Pampa y sus vecindades del noroeste bonaerense. En esta región se dieron
acumulados entre 20 y 30 mm. En el resto de los núcleos sojeros las lluvias
fueron débiles o lloviznas. Este contexto permitió continuar a paso firme con la
trilla, con rindes que predominan por debajo de la media (a nivel país) y
confirman una fuerte merma en el tamaño de la cosecha.
Respecto de las tareas de recolección se han reportado problemas de logística
vinculados al elevado nivel de humedad con que se esta llevando adelante esta
tarea, que dificulta el secado natural de los granos. En Entre Ríos por ejemplo,
muchos productores no han tenido otra alternativa más que continuar, a pesar del
elevado grado de humedad, que oscila entre 16 - 20%. La continuidad de estas
labores ha permitido llegar casi a un 80% de avance en la cosecha de la
superficie apta. Esto genera una fuerte demanda de camiones, debido a que, en
algunos acopios, se producen largas esperas para descargar, teniendo en cuenta
las demoras en el secado de la soja cosechada. Es probable que esta situación se
este repitiendo en otros sectores que padecen humedad excesiva.
Queda claro que bajo estas circunstancias el buen acondicionamiento de la soja recolectada queda supeditado a la disponibilidad de secadoras. Es probable que la crisis energética encuentre aquí otra víctima. El almacenamiento con alto grado de humedad produce inexorablemente pérdida de calidad.
