En la última jornada de la semana pasada, la gran vedette, después de un mes y medio, volvió a ser la soja disponible que nuevamente se operó a $700 y reactivó muchas órdenes de ventas que estaban pendientes a la espera de que volviera a tocar el máximo valor negociado.

Asimismo, la fuerte suba de los precios en el mercado de Chicago de la oleaginosa contagiaron a todo el complejo con incrementos que fueron desde u$s7 para la harina, u$s18 para el aceite y casi u$s12 para el poroto.

Por otro lado, la compra de los fondos especulativos ante rumores de un importante aumento de la demanda de los Estados Unidos y la continua preocupación de mayor recorte de la producción sudamericana motivaron la fuerte suba de los valores futuros.

En lo que se refiere a las operaciones, se cerraron contratos a $700 con descarga inmediata para las fábricas de San Martín.

Los mismos valores se negociaron en el resto de las fábricas, pero diferían la fecha de descarga. Para General Lagos y Punta Alvear se pactó con descarga desde el 10 mayo, y desde el 11 del mismo mes para las zonas San Martín, Arroyo Seco y Ricardone. Por último, para San Lorenzo se cerraron contratos para descargar el 14 de mayo.

En el recinto se estimó que los negocios llegaron a 150.000 t, volumen que pudo ser ampliado cuando los operadores llegaron a sus oficinas.

La mercadería con pago y entrega en junio se podía pactar a u$s 241 bajo los términos contractuales de las fábricas sobre San Martín y Ricardone.

Sin contagio

El trigo no se contagió de la soja, tuvo sus propios motivos para continuar con la suba. El trigo es el producto que estuvo más firme durante toda la semana, el alza llegó a $10 por la activa demanda del sector exportación y la aparición de la molinería durante algunas jornadas.

Los negocios se pactaron a $365 con descarga en Punta Alvear, San Martín, Rosario y Arroyo Seco. Se observa que todos están necesitados de mercadería con descarga inmediata y eleva la puja entre los compradores.

El viernes pasado no se escucharon ofertas por parte de la molinería establecida en la zona de Rosario, así como tampoco para comprar mercadería de la nueva campaña 2004/05. De todas formas, se estimaron negocios por 3.000 toneladas.

En la plaza norteamericana, los temores por el clima en los EE.UU. seguían dando impulso a los precios ya que el trigo se encuentra en la etapa de floración, momento clave de su desarrollo. Asimismo, la suba de la soja impulsó compras. Además, la baja estuvo limitada por los pronósticos de altas temperaturas y clima seco en la región productora de trigo duro rojo de invierno de las planicies norteamericanas, especialmente en Kansas, el mayor productor.