La próxima campaña triguera comenzará con perspectivas de rentabilidad interesantes. Los factores adversos, como los altos precios de los alquileres, el aumento de los fletes internacionales y la probable reducción de compras de trigo argentino por parte de Brasil, se ven compensados por un panorama internacional que augura precios sostenidos, según explica un informe de Aacrea.
En la campaña 2003/04, la producción triguera mundial se redujo en 17 Mt en relación con el año anterior. La UE fue el principal responsable de esa caída (perdió 13,4 Mt), seguida por los países de Europa del Este, que perdieron 10 Mt. “La caída de la producción mundial hubiera sido aún mayor de no ser por la fuerte recuperación de los EE.UU. (aumentó 20 Mt con respecto al año pasado), Australia (15 Mt adicionales) y Canadá, que sumó 7,3 Mt”, explicó Pablo Adreani, director de AgriPAC Consultores.
En lo que se refiere a los stocks mundiales, se vuelve a notar una baja. El consumo mundial de trigo, que alcanzó un récord de 601 Mt durante el 2002/03, caería a 589 M en el período 2003/04.
Pese a esa baja –producida en gran parte por el aumento de los precios internacionales– los stocks mundiales cayeron por tercer año consecutivo, para ubicarse en 127,4 Mt, lo que implica una pérdida de existencias de 75 Mt en los últimos dos años. La baja de stocks, pese al menor consumo, se debe, en parte, a que la producción cayó por tercer año consecutivo.
“Estamos ante una situación muy ajustada, donde será decisiva la confirmación de buenas cosechas por parte de los 5 grandes exportadores del hemisferio Norte: los EE.UU, la UE, Europa del Este, Canadá, Rusia y China”, dijo el especialista. “El fracaso de uno solo puede producir un notable incremento de los precios en la Argentina y en el mundo”, anticipó.
La plaza interna
Asimismo, en lo que se refiere al mercado doméstico, el informe indica que la cosecha argentina 2003/04 superó las estimaciones iniciales. En noviembre/diciembre, la mayoría de los pronósticos hablaba de 10 Mt. Pero, gracias a los buenos rindes, la cifra se acerca a los 14 millones.
En el momento actual, con el ingreso de la soja en el circuito comercial, la estrategia de los productores es vender la menor cantidad de trigo posible. Esa decisión provoca una caída sensible en la oferta disponible, lo cual genera precios firmes.
Pero la firmeza del mercado local tiene una relación muy estrecha con el panorama mundial anteriormente mencionado. “El trigo subió en la Argentina por las condiciones de oferta y demanda del mercado mundial. Si no fuera por la caída de los stocks mundiales, hubiéramos asistido a un mercado tranquilo en los precios del disponible. La suba en la plaza internacional del último mes (de entre 15 y 18 dólares) impactó de lleno en las cotizaciones del trigo argentino”, señaló Adreani.
Otro factor que fue muy importante fueron las compras brasileñas. Todo parece indicar que las compras por parte de ese país caerán en aproximadamente 1 Mt, confirmando la tendencia de los últimos años. “Si bien podemos tener un escenario alcista en el corto plazo, porque Brasil necesita comprar, en el último trimestre de este año, si se confirma que la Argentina se quedará con un stock de 2Mt, los precios locales pueden llegar a divorciarse de las tendencias alcistas mundiales”, dijo Adreani.
Incrementar la superficie
“El valor actual del trigo y las expectativas de precios favorables nos llevan a mantener o incrementar la superficie sembrada de trigo”, dijo Carlos Urioste, del CREA Azul-Chillar, en la región Mar y Sierras. Actualmente, en los campos que trabaja (80% propios y 20% alquilados) el trigo representa cerca del 30% de la superficie.
Asimismo, Gustavo Piñeiro, del CREA Santa Isabel (sur de Santa Fe), confirmó la tendencia y aseguró que su intención es mantener o incrementar la superficie dedicada al trigo. Los rindes promedio en su zona rondan los 32 quintales por hectárea, aunque esperan superarlos y llegar a 40.