Mientras el buen tiempo de las últimas dos jornadas perfila un fuerte avance en la cosecha de soja (actualmente cercano al 60%), ya comienzan los primeros aprestos direccionados al inicio de la nueva campaña fina.

Por estos días comienzan a definirse las estrategias propias del manejo y las negociaciones por los alquileres en distintos puntos de las zonas productoras de trigo de la región pampeana. En este sentido es importante determinar las condiciones iniciales de humedad que presenta el suelo dado que en muchos casos esta propiedad es determinante de los rendimientos finales.

Tendiendo a generar un primer indicador gráfico del estado actual, estamos mostrando el mapa de clasificación de las reservas para la región pampeana. Para el desarrollo de este mapa se toma la reservas actual y se las compara con los valores estadísticos considerando las últimas 30 campañas. Este método permite establecer categorías y ubicar los almacenajes en distintas condiciones respecto de los valores normales.

Haciendo una recorrido rápido sobre la configuración que presenta el mapa, puede resumirse que gran parte de los núcleos trigueros presentan un perfil de humedad donde predominan valores por encima de lo esperado para la época, fundamentalmente sobre la franja este. Los principales núcleos trigueros de Entre Ríos, sectores del sur de Santa Fe y gran parte del sur de Córdoba muestran un estado clasificado como muy por encima de lo normal.

En particular estas últimas zonas no están presentando problemas serios de excesos y en principio este elevado nivel de reservas se constituye en garantía de buen arranque. El habitual comportamiento de las precipitaciones sobre esta zona tiene un patrón decreciente de este a oeste, por lo tanto los riesgos más serios de excesos quedan restringidos al noreste de Buenos Aires, sudoeste de Entre Ríos y sectores del centro y sudeste santafecino.

En el extremo opuesto de esta situación se encuentra el norte de Córdoba y el centro oeste de Buenos Aires. Para la campaña triguera esta última zona es sumamente relevante.

Idependientemente del uso de suelo el mapa clasifica a un vasto sector de esta región bonaerense, con reservas muy por debajo de lo normal. El área involucrada alcanza 1.000.000 ha que comprenden principalmente a los partidos de Bolívar, Hipólito Irigoyen y Pehuajó y en menor medida, Daireaux y Olavarría. Fuera de este sector se extiende una zona que no ostenta condiciones de humedad conformes a las esperadas para la época.

Debemos tener en cuenta que en esta zona suele tener influencia el comportamiento de las aguas subsuperficiales dada la cercanía de importantes lagunas. De esta manera la situación a escala de partido queda bien representada en el mapa, pero a nivel de lote pueden presentarse situaciones más satisfactorias. Esta cuestión solo se puede dirimir con trabajo de campo.

En principio el centro oeste bonaerense no tiene una particular tendencia a recibir precipitaciones escasas durante el resto de mayo y junio, aunque éstas de hecho disminuyen en esta época (lo contrario sería un comportamiento anómalo, no previsto). De este modo el sector más comprometido tendría una situación de arranque alejada de las óptimas, por lo tanto será crucial el monitoreo de humedad y la elección de la fecha de siembra.