Hace un tiempo, BASF realizó un workshop en Misiones sobre el tema, convocando a especialistas de los Estados Unidos, Paraguay y Brasil. Los técnicos argentinos tomaban nota de las consecuencias que provocaba la enfermedad.

Más tarde, Bayer llevó a un importante contingente al Paraguay, más específicamente al lote donde se descubrió por primera vez la roya de la soja. En esa recorrida, este cronista tuvo la oportunidad de ver el estado de ánimo de los especialistas: “Hay que estar atentos y vigilantes. Pero sobre todo, no crear pánico”, decía Arturo Peyloubet.

Por ese entonces, la Secretaría de Agricultura lanzó el Programa de Roya de la Soja. El Estado comenzaba la batalla contra el tiempo…
Mirando al vecino

Mientras tanto, en Brasil, un clima pobre y la roya golpearon la importante cosecha de soja de la campaña 2003/2004. Los analistas independientes comenzaron a reducir sus estimaciones bajando a los 52,28 Mt.

Meses atrás los valores estimados de la cosecha total de soja estaban en 59,7 millones de toneladas.

La superficie de siembra de soja en Brasil se visualiza con un récord cercano a los 21 millones de hectáreas, es decir, 15% por encima del año pasado.

Así las cosas, se estima que 43% de la soja ya ha sido cosechada. Los cálculos de rendimiento promedio están alcanzando las 2,49 toneladas por hectárea; esto es, bastante por debajo de las 2,81 toneladas por hectárea de la campaña anterior.

“Hubo grandes pérdidas en el estado de Rio Grande do Sul por la sequía y en los estados de centro-oeste se monitorearon perdidas significativas debido a la roya de la soja”, afirman los informes que llegan desde Brasil a las pantallas de los principales traders argentinos.

No obstante, el Mato Grosso continuara siendo el principal estado productor de soja brasileño, con un incremento de 21% respecto del año pasado para alcanzar los 15,2 millones de toneladas. Mientras tanto, el segundo estado productor es Paraná, con 10,95 millones de toneladas.

Por estos lados, hace quince días aproximadamente comenzaron a encenderse todas las luces de alarma.

El fitopatólogo Daniel Ploper, de la Estación Agropecuaria Obispo Colombres en Tucumán, uno de los más reconocidos especialistas en el tema y que tiene a su cargo toda la zona norte y nordeste para verificar esta enfermedad, comienza a emitir señales claras de preocupación.

Por otro lado, el Sistema Nacional de Monitoreo de Enfermedades y Plagas (Sinavimo) emitió dos informes oficiales sobre la situación. En el último, que se conoció días pasados, alrededor de las 19, confirmó la aparición de la roya en Santiago del Estero y otras localidades del Chaco y Santa Fe.

En medio de un sinfín de rumores, uno de los dirigentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Pablo Karnatz, que es secretario de la entidad, también confirmó la existencia de la roya.

Otra confirmación llegó de la mano del fitopatólogo de la UBA Daniel Carmona, quien estuvo la semana pasada en la zona y, antes que nadie, dijo que se trataba de roya, incluso antes de que se hicieran los análisis.

La importancia del monitoreo

En el Inta Castelar, los especialistas que recibieron las muestras desde el norte del país no hicieron más que confirmar lo que ya se sabía: la roya asiática estaba entre nosotros.

Desde la secretaría llegaban las recomendaciones: “Alentamos a productores y semilleros para que se capaciten en la identificación y detección de la roya de la soja, ya que el año próximo probablemente se va a necesitar que el monitoreo sea exhaustivo para prevenir el ataque severo de la enfermedad”. Y añadían que el control mediante agroquímico es factible, pero el margen de tiempo en el que se debe realizar la aplicación es estrecho, motivo por el cual debe efectuarse de forma rápida y en el momento justo. “Hay poco lugares donde se puede observar la roya en este momento y hay poco tiempo para hacerlo y aprender a detectarla.”

El siguiente consejo fue la asistencia al seminario de la Bolsa de Cereales, donde se expuso información sobre la roya de la soja y también invitaban a contactarse con el ingeniero Phd Antonio Ivancovich, del Inta Pergamino, “que el 5 de mayo estará realizando una gira de reconocimiento de la roya a campo en Santiago del Estero y el Chaco, que son los lugares más próximos donde todavía se puede ver la enfermedad en el cultivo”.

No obstante, minimizan los riesgos. Y los especialistas aseguran que no hay que entrar en pánico. Pero sí estar atentos y vigilantes. Como siempre. Ahora más que nunca.