LAS LAJITAS, Salta.- En pocos años, una enorme porción de la selva tucumano
oranense fue dejando paso al rentable cultivo de la soja y, en menor medida, al
trigo y al maíz. Se trata de suelos de desmonte, aún poco "chacareados",
trabajados con siembra directa.
En rigor, es una zona muy apta para la producción de granos gruesos y menos
confiable para el trigo, que sólo es utilizado para mantener el suelo protegido
en el invierno.
Así es como, en el departamento de Anta (donde se ubica Las Lajitas), a unos 200
kilómetros de la capital salteña, se concentran unas 230.000 hectáreas de soja
(65 % de la producción provincial), unas 26 de maíz (55 %) y 109.000 de trigo
(75 %).
Fue esta región la elegida para realizar una Unidad Experimental de Alta
Producción (Uedap). Allí, la firma Monsanto, junto a otras empresas vinculadas a
la producción y comercialización de insumos entre las que se encuentran Bayer,
Bertini, Cestari, Claas, Agrinplex, Toyota, Profertil, Palou, Rizobacter, Sthil,
Valtra y Mercobras, realizó una jornada de campo para mostrar los productos que
se puede aplicar en esta región.
Los campos donde se realizan las Uedap son utilizados como modelos, para que los
productores observen los resultados de la aplicación de insumos en cada zona.
Una pertinaz y tenue lluvia en Las Lajitas impidió la realización de las
demostraciones a campo de las máquinas. Pero pese a las inclemencias del tiempo,
pudo apreciarse la fugaz presencia del secretario de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos, Miguel Campos, y a Jorge Ghergo, Alfonso Alba, Carlos Becco y
Pablo Vaquero, de Monsanto.
Uno de los platos fuertes de la reunión fue la muestra estática. Se observaron
los materiales genéticos de maíz de Monsanto (Dekalb), tanto colorados (flint)
como los amarillos (dent) y sus variantes intermedios. En esta zona, los
fitomejoradores apuntaron a buscar tolerancia a la "espiroplasma", la roya y el
tizón.
"En esta región resulta conveniente contar con variedades de maíz que se puedan
cosechar a lo largo de un período escalonado, de manera de no saturar la
capacidad de las máquinas, ya que se pueden superponer las trillas de maíz y de
soja", comentaron los técnicos. Este concepto resulta especialmente importante,
si se tiene en cuenta que en esta región son frecuentes los campos de 2000-5000
y más hectáreas.
Maquinaria
La empresa Pla de pulverizadores se hizo presente con un modelo autopropulsado
con túnel de viento que se utiliza para aplicar insecticidas y fungicidas en
forma dirigida. Según los fabricantes, la velocidad del aire en la salida del
túnel de viento es de 140 kilómetros por hora.
La firma Claas presentó su cosechadora Medion 310, con un sinfín "multidedos",
cubierto de alta flotación de 80 cm de ancho y capacidad de descarga de 100
litros por segundo.
Valtra se hizo presente con un tractor de 126 HP al volante, "el mayor de la
línea de tractores medianos", según un representante de la empresa. Posee caja
automática, y viene en dos versiones: con cabina y aire acondicionado o con
techo.
Cestari mostró una tolva de 18 toneladas con sistema de abertura en el piso para
descargar granos en las rejillas de los almacenajes. Como complemento se pudo
observar una balanza Hook con un administrador de cosecha que cuenta con los
instrumentos necesarios para medir tipo de producción, totales de los volúmenes
cosechados, etcétera. Complementó la muestra un extractor de silos bolsa de
Palau, que se utiliza con la toma de fuerza del tractor o en forma hidráulica.
Se mostró además un prototipo de embolsadora que trabaja por presión.
Las Uedap representan una innovadora forma de extensión de la tecnología
agronómica para integrar a los productores agropecuarios con los proveedores de
insumos.
Por Angel Palermo
Para LA NACION