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Presentamos un resumen de lo ocurrido con las reservas en las principales zonas agrícolas del país, durante los últimos dos meses.

En este caso los mapas representan tres fechas para las cuales se han clasificado las reservas. Es decir se comparan los almacenajes con los habituales para la época y se clasifican las reservas de acuerdo a su nivel de apartamiento. En este caso nos posicionamos a principio y finales del mes de marzo y luego de las importantes lluvias del mes de abril, computamos el estado resultante.

Dado que los mapas muestran con suficiente elocuencia la evolución de esta clasificación, no vamos a abundar en descripciones extensas. Cada lector puede ubicarse en su zona de interés y de este modo comprobar el nivel de apartamiento en las distintas fechas.

Las magras precipitaciones de enero y febrero, configuraban a principios de marzo un patrón de reservas, muy por debajo del normal para la época en gran parte del norte de la región pampeana, NOA y NEA. Durante el mes de marzo las precipitaciones no se recuperaron sobre la mayor parte de la región pampeana y esta situación se agudizó. Tanto es así que hacia finales del mes el cuadro marcadamente deficitario era el que predominaba y salvo parte del centro sur de Córdoba, el resto de los núcleos sojeros presentaban una demanda hídrica sustancial. En otros artículos hemos mencionado las causas de este comportamiento en las lluvias, pero no deja de asombrarnos la vasta extensión que este comportamiento ha tenido, solo sobre sectores del centro sur de la provincia de Córdoba la oferta de agua tuvo mayor continuidad.

Cuando la preocupación del impacto sobre los rindes en soja se trasladaba al inicio de la próxima fina, las lluvias de abril provocaron un vuelco sustancial en el nivel de reservas. De esta manera al realizar el mapa del 27/4 la clasificación de humedad muestra reservas normales o por encima de lo normal en toda la región pampeana, salvo en el centro oeste bonaerense.

Podemos concluir que en general la entrada a la fina será con un buen nivel de humedad, dado que ingresamos en un período en el que la pérdida de humedad es ostensiblemente menor.
Dado que la provisión de agua sobre el oeste del NEA, no ha sido adecuada y se entra en meses en que las lluvias sobre esta zona son habitualmente modestas, este sector agrícola es el que presenta una perspectiva con mayores dificultades.

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