“En el Noroeste Argentino (NOA), en especial en Tucumán y en Salta, existen
buenas cabañas de socios de nuestra entidad que trabajan muy bien en la
producción de animales Braford, lo que marca el interés y la preocupación que
tienen los hombres de campo por desarrollar esta raza. El éxito que tienen las
exposiciones rurales como Expo Tucumán y Expo Salta es otra muestra palpable de
que los productores están empleando muy buena genética con la raza Braford en el
NOA”, comentó José Antonio Aranda, presidente de la Asociación Braford Argentina
(ABA). ¿Hay que hacer genética o producir carne? preguntó el Suplemento Rural de
LA GACETA.
“Una cosa hace a la otra”, dijo. “El ganadero argentino trabaja en este tema con
mucha seriedad. Los productores hacen un enorme esfuerzo, y las autoridades
están apoyando su trabajo, desarrollando una tarea especial con los ganaderos
ubicados en la zona fronteriza, desarrollando intensos y firmes controles para
evitar que ingrese al país ganado infectado con fiebre aftosa”, señaló.
“Argentina es un exportador de excelencia de carne, siendo muy reconocida su
genética en todo el mundo”, dijo, pero también reconoció que “tenemos una mala
nota en este tema de la aftosa”.
Según Aranda, “el Norte Argentino tenía la fama de no producir animales con
buenas carnes, pero a partir de las cruzas que se hicieron los ganaderos están
logrando buenos animales, de excelente carne, con genética de excelencia, lo que
abre un panorama por demás promisorio para Tucumán, Salta y las restantes
provincias del NOA y del norte del país”.
Esto redundará en beneficio de la ganadería nacional en su conjunto, planteó a
nuestro cronista.
El desafío
“Por supuesto. Argentina tiene un enorme margen para aumentar su producción
de carne”, afirmó Aranda.
“Anualmente producimos 2 millones de toneladas de carne. Pero con mejores crías,
con un mejor engorde y con una matanza de animales mejor programada, podemos
aumentar un 20% más nuestra producción de carne. Y este es un buen margen para
exportar al mundo”, vaticinó.
“Pero esto requiere de un enorme trabajo del sector privado, fijando metas
concretas y realizables. Tenemos que aprovechar la excelencia de la carne
argentina y los nichos de mercado que existen en el mundo, en especial donde
existe un mayor poder adquisitivo como ser la Unión Europea”, propuso el
ganadero.
“Para ello tenemos que garantizar la sanidad de nuestra producción y responder
con certeza y veracidad sobre el origen de los animales, donde la trazabilidad y
la responsabilidad de la vacunación son prioritarias en el mercado de la carne
mundial”, planteó el titular de la Asociación Braford Argentina. A modo de
conclusión dijo: “Existe mucho interés por trabajar con esta raza ganadera en la
Argentina. Por eso, invitamos a los productores e inversores interesados en
iniciarse en esta actividad a concurrir a la Exposición Internacional 2004 que
realizaremos en Corrientes -del 27 al 30 de mayo próximo-, porque podrán
observar cómo trabajan las cabañas Braford que existen en el país. Será una
reunión donde encontrarán a los más importantes productores y conocerán nuestras
experiencias”.
Hay 25 cabañas inscriptas que presentarán sus productos, además de mostrar lo
mejor de su genética.
Los rodeos deben lograr el máximo de fertilidad
La cabaña “La Asunción”, ubicada en Salta, en el límite con Tucumán, es una
de las más importantes en el Noroeste Argentino (NOA) y pionera en el manejo de
raza Braford, alcanzó un excelente resultado con la producción de carne y de
genética. La propiedad en la cual se encuentra ocupa 5.000 hectáreas que se
destinan a la cría de hacienda, con más de 700 vientres, y a la producción de
forrajes para consumo propio. El producto más destacado de la cabaña, de
propiedad de Ignacio Columbres Garmendia, es su toro Cevil “La Asunción” 1835,
“Nacho”, un toro que ha ganado importantes distinciones, como el Premio “Tercer
Mejor Toro de la Muestra” que se realizó en el año 2003 en Corrientes. Esto
posibilitó que el 70% del ejemplar fuera vendido al Centro de Inseminación
Artificial de Venado Tuerto (CIAVT), el más antiguo e importante de la
Argentina. Es la primera vez que una cabaña del NOA tiene un toro dador un
centro de inseminación artificial.
“Nacho” nos llena de orgullo porque es el resultado del trabajo que
desarrollamos a lo largo de varios años en nuestra cabaña”, comentó a LA GACETA
Alberto Columbres Garmendia, presidente de la firma, “y demuestra que estamos
haciendo las cosas bien”.
Al hablar del manejo de la cabaña, Colombres Garmendia manifestó:
“constantemente se busca el mejoramiento genético, pero conservando la
rusticidad de los reproductores, factor de gran importancia para el NOA”. “En
este sentido basta mencionar que la torada que sale a la venta posee inmunidad
natural superior al 95%, no obstante lo cual se inmuniza a los efectos de
garantizar un 100% de inmunidad contra la tristeza vacuna”. “Queremos estar
seguros -dice Colombres Garmendia- que nuestros toros pueden dar servicio en
cualquier campo”.
“La programación de servicios la lleva a cabo el director técnico de la cabaña,
Armando Moreira, y la preparación de los toros para la venta, cuenta con el
asesoramiento del ingeniero Juan Carlos Cisint, destacado nutricionista.
“Los planteles de La Asunción se hicieron en base a la absorción con toros
Hereford, de los planteles Brahman existentes en el campo, y se fue avanzando en
generación, hasta lograr la calidad genética que hoy presentan nuestros
ejemplares”. “Claro está -continua Colombres Garmendia- que se hace una estricta
selección por fertilidad, ya que consideramos que un serio problema del NOA es
el bajo índice de terneros logrados, para cuyo mejoramiento es necesario
asegurar un alto índice de preñez. Por otra parte es necesario que los terneros,
al destete, tengan un muy buen peso, ya que es la única forma de asegurar un
buen desarrollo de la cría”.
En los últimos 10 años la ganadería provincial tuvo una gran evolución
“Luego de 16 años de trabajo logramos un rodeo compuesto por 500 vacas
estabilizadas de raza Braford, de generaciones avanzadas, que reciben servicios
(con inseminación artificial) de toros Braford también de generaciones
avanzadas. Además, obtenemos toros Braford de genética avanzada”, describió el
ingeniero zootecnista Brígido Ibarreche, director técnico de la cabaña “Yanta
Payana”.
“En Tucumán estamos en condiciones de hacer ganadería de excelencia. Todos los
años presentamos un mejor toro en la pista de las exposiciones Braford que se
realizan en el país. Este es nuestro compromiso con la raza y con Tucumán”,
señaló.
“En los últimos 10 años la ganadería de Tucumán mostró una gran evolución, tanto
en la calidad de los rodeos como en la calidad de la genética”, destacó.
Ibarreche sostiene que “tal vez podríamos mejorar un poco más, tanto en
alimentación como en nutrición”. “Pero creo que las explotaciones mixtas entre
soja y ganado se sustentan en el tiempo; por eso, entiendo que no son
incompatibles”, opinó.
El establecimiento comenzó trabajando con un rodeo general de raza Nelore, que
fueron mejorando con la incorporación de razas sintéticas, aprovechando los
vientres para utilizar toros Hereford británicos. También emplean semen
australiano porque es bien puro.
“Nosotros tenemos nuestra propia genética. Toda nuestra genealogía ganadera
nació en el campo”, destacó Ibarreche.
“La raza Braford permite trabajar sobre toros y vacas con distinta proporción de
sangre británica, pero yo me inclino por incorporar una mayor proporción de
sangre británica”, aclaró.
Los toros de Yanta Payana son seleccionados según su genética y según su
capacidad de servicio. “Nosotros hacemos los estudios de determinación de
fertilidad”, comentó el productor.
“En 2005 presentaremos nuestro propio remate de hacienda. Pero este año
seguiremos vendiendo los reproductores en el remate del INTA Leales”, concluyó.
El Noroeste Argentino gana presencia
Para hablar de la raza Braford hay que tener en cuenta a la región en su
conjunto para su análisis, ya que Tucumán está inmersa en el NOA cuando tratamos
el tema ganadero.
Las cabañas de la región están trabajando muy bien con la raza y, año tras año,
se pueden ver los resultados con los animales obtenidos. Estos ejemplares son
nacidos y criados en la zona e incorporan toda la rusticidad que le da el
ambiente donde se desarrollan.
Según la información obtenida por LA GACETA, todas las cabañas del Norte están
incorporando una genética de excelencia, con un alto nivel tecnológico en cuanto
a manejo, alimentación y preparación de toros. En ganadería las barreras de
incorporación tecnológica son cada vez menores a través de sistemas de
inseminación artificial y transplante embrionario, por lo que la región tiene
una alta calidad de animales de esta raza, con lo que el NOA se posiciona como
una de las mejores regiones ganaderas tradicionales del país, con la diferencia
en la adaptación al clima de la región.
El Norte incorpora material genético importado de Australia o de EEUU, o la
mejor de Argentina a través de las modernas tecnologías ya comentadas.
El desarrollo ganadero debe ser siempre manejado como región, ya que es utópico
creer que la provincia, por una cuestión agroecológica, puede crecer sin
límites, en donde se dan cultivos muy rentables y de alta incorporación
tecnológica.
Tucumán se puede potenciar con políticas de mediano y largo plazo en ciertas
regiones y aprovechar la necesidad de rotaciones de cultivos en la producción
granaria, donde éstos pueden ser utilizados en el engorde de los terneros de
gran calidad que se producen en la región.
Faltan tierras para poder desarrollarse
El evento a llevarse a cabo en Corrientes será de gran envergadura para la
región y propondrá muchas herramientas nuevas a incorporar en la producción
ganadera local.
Pero en Tucumán se choca con algunas limitantes productivas, como es la falta de
tierras donde producir extensivamente la ganadería. Pero al aprovechar los
granos de las rotaciones de soja, se pueden transformar en carne con sistemas
intensivos de engorde.
La limitante en superficie que dimensiona la actividad ganadera hace que en la
provincia se desarrolle lentamente en algunas zonas donde no prosperaron otros
cultivos.
Lo que falta para mejorar este desarrollo y aumentarlo es solucionar también los
graves problemas de seguridad que, día a día, generan grandes pérdidas a los
ganaderos.