El disparador de la última controversia en el sector lechero fue Osvaldo Cappellini, titular de la Cámara Argentina de la Industria Láctea, quien en el reciente Outlook 2004, organizado por la Secretaría de Agricultura (Sagpya) y el IICA, le reconoció a Infocampo que se prevén bajas en el precio del litro de leche que se paga a los productores y mencionó que “ya fue comunicado de parte de muchas compañías lácteas que los precios récords que se pagaron en los dos últimos años, con valores de casi 50 centavos por litro, se debieron a una situación de escasez de volumen del producto”.
Capellini agregó que “sabemos que hoy día el bolsillo de los argentinos no puede pagar más, y en el mercado internacional los valores no son muy superiores al que actualmente se paga en nuestro país. Creo que habrá un ajuste gradual”.
Por su parte, Guillermo Draletti, titular de la Unión General de Tamberos (UGT), respondió, por el mismo medio, señalando que “es un clásico. Cuando se acerca el invierno y, en consecuencia, se espera una menor entrega de leche por parte de los tamberos, los industriales ‘juegan al truco’ con el mercado, indicando que no pueden pagar más”.
Respecto del volumen, Capellini había dicho, reafirmando su posición, que “es una realidad el cierre reiterado de establecimientos lácteos, pero también es cierto que los tambos que quedaron son más eficientes. Los últimos datos que manejamos indican que los establecimientos crecieron en el último año 25 por ciento. Hay síntomas mínimos de recuperación de la producción”.
Draletti enfatizó que “es una contradicción hablar de que hay mejores síntomas y de bajas de precios. Hoy el tambero tiene una rentabilidad de 3 a 4% en su negocio, lo cual no es mucho, y viene de dos años horrorosos”.
Mientras tanto, las usinas hicieron llegar los nuevos precios que están dispuestos a pagar por la leche, pasando de un precio de 42 a 50 centavos/litro a una banda de entre 40 a 42 centavos. “Nuestra aspiración es llegar a los 60 centavos, que sería 45% del valor de mercado del litro de leche”, afirmó Draletti dispuesto a doblar la apuesta y quebrar el histórico reparto de 30% del valor de la leche en la góndola para cada parte de la cadena: producción, comercialización e industria.
Y advierte que “ya estamos poniendo en riesgo la disponibilidad de leche. Años atrás, el stock era de 210 litros/habitante/año. Ahora estamos en 170 litros. Es decir, puede volver a faltar leche”.
Desde el sector industrial aducen que esta decisión es consecuencia de una falta de política para potenciar las exportaciones y la disminución del consumo interno que, señalan, pasó de 240 a 140 litros.
“Así las cosas, hay que olvidarse que los tamberos, que en su mayoría son Pyme, inviertan para mejorar su producción”, dijo Draletti.
Por otro lado, los consignatarios vienen señalando que en los últimos meses aumentó la cantidad de remate de vacas Holando Argentino en producción. “El continuo crecimiento en el precio de la soja, está empujando a los tamberos a cambiar de negocio”, afirman.
Daniel Díaz