Las lluvias de los últimos días fueron tan intensas que llevaron a que se rompan las marcas habituales para este mes en los departamentos donde se desarrollan los principales cultivos de la provincia.
En Famaillá, las precipitaciones en lo que va del mes alcanzan un total de 244 milímetros, según informó a LA GACETA Rubén Pedraza, técnico del Observatorio Meteorológico del INTA Famaillá. “Respecto de lo esperado para la totalidad de abril (según nuestras estadísticas entre 1967 y 2003), este valor supera lo normal en 160% y es ya un récord para la serie que manejamos. Sólo se registraron valores similares en abril de 1969 con 204 milímetros y en abril de 1990, con 220,1 milímetros”, reveló.
El experto destacó que esta situación favoreció fundamentalmente al estado de los suelos. “La caña de azúcar sufrió, por efecto de vientos, caídas que no permitirán la cosecha mecánica. Además, en el área central, con suelos pesados, seguramente atrasará el inicio de cosecha. Lo positivo para este cultivo es que las futuras plantaciones encontraran un perfil con buena humedad”, subrayó.
Con este concepto coincidió el consultor agropecuario Oscar Ricci, quien señaló que también se observaron elevados niveles de lluvias en los departamentos que conforman el área sojera de la provincia (Burruyacu, Cruz Alta, Leales, Alberdi y La Cocha).
“En La Ramada, en lo que va del mes se registraron ya 250 milímetros, cuando
yo calculo que una media para esta zona no debería superar los 90 milímetros en
todo el mes”, indicó.
Valores elevados
Ricci sostuvo que cualquier marca que supere los 200 milímetros durante este mes en el área sojera de Tucumán ya duplica los registros normales para esta época. “En Los Pereyra, en la zona central de Cruz Alta, hay puntos en los que ya llovió hasta 400 milímetros. En el sur, en tanto, hay registros de entre 150 y 200 milímetros”, añadió.
Ricci dejó en claro que en general las lluvias permitieron que se recuperen los perfiles hídricos de suelos que fueron muy castigados por la sequía. “Las lluvias pararon la cosecha de soja, pero vinieron muy bien para la caña y para el citrus. Salvo casos de precipitaciones muy fuertes, que provocan lo que se llama ‘escorrentía superficial’, se podría decir que las lluvias penetraron bien en los suelos, que es lo que hacía falta”, indicó el experto.