Por fin se acabo este juego de suspenso. Finalmente se impuso la cordura y Argentina acordó con el Fondo.
De no haberlo hecho, probablemente el dólar hubiera comenzado una carrera ascendente. Ahora la cosa es distinta, y lo más seguro es que esta divisa tenga una fuerte presión a la baja y con ella el valor de los granos.
Pero como está claro que la estrategia del gobierno es mantener el nivel del dólar actual, entre otras cosas, para seguir recaudando fondos por la vía de las retenciones, el escenario futuro más probable está dado por una paridad cambiaria semejante a la actual. En buen romance: para los próximos meses el dólar no debería tener cambios.
No olvidemos que si el gobierno ha podido sobrecumplir con las metas fiscales fue, en buena parte, por las retenciones.
La presión a la baja va a provenir justamente del sector agrícola. ¿Por qué? Es fácil la respuesta: ha comenzado la cosecha de maíz, hace poco terminó la de trigo, y está en puertas la de soja. Es decir que los días que siguen serán de entrada al país de dólares venidos de la exportación agrícola.
Respecto a la soja, y por más que se piense que va a ser menor a lo previsto, la realidad es que será un volumen inédito y a un valor unitario pocas veces visto en época de cosecha.
El ritmo de ventas del sector agrícola sigue a buen ritmo.
El sector cerealero y de subproductos oleaginosos ha mantenido el nivel de ventas correspondientes al mes anterior (febrero) pero ya supera claramente a los valores correspondientes al mismo período del año pasado.
En tal caso, la oferta interna de dólares será abundante. Y ahora con un panorama más o menos claro respecto a la mal llamada deuda externa, al menos respecto al cuadro vivido en los últimos treinta días, la cosa es muy distinta.
Se vienen así tiempos de liquidez. Pero como lo hemos señalado, esta liquidez no iría al dólar. Por el contrario se dirigiría a la compra de bienes y de inmuebles y a inversiones postergadas.
Los próximos meses serán de movimiento. Y los inmuebles en general y la tierra serán reyes.