La soja viene aumentando y el maíz no lo está haciendo de la misma forma. Esta distorsión pone una elevada oportunidad de suba para el precio internacional del maíz.

Con la constante suba de la oleaginosa, es muy probable que los productores estadounidenses incrementen el área de siembra de soja en detrimento del maíz. En veinte o treinta días comenzará la siembra en EE.UU. tal como lo muestra el gráfico.

Este será un período crítico donde quedará marcado el nivel de producción próximo.

Si a los ajustados niveles de stocks mundiales, le agregamos las buenas perspectivas de demanda del maíz en el corto plazo, el panorama es claro: estos elementos actúan como palancas en los precios futuros.

El escenario de oferta futuro es alarmante sobre todo para EE.UU.

Las estimaciones del USDA hablan de una relación stock-consumo realmente baja para la campaña 2003/04 en EE.UU. Para tener una idea de ello basta recordar que en la campaña 2000/01, tal relación era de 19,5% mientras que ahora pasa a ser de 8,7%.

Ello puede explicar el menor volumen de exportaciones de maíz que se está registrando actualmente en EE.UU.

Y la cuestión no termina en EE.UU. Al otro lado del Pacífico, se perfila un problema similar.

COFCO, la empresa estatal china -compradora de granos- , confirmó que por la importante caída en los stocks de granos, se estima una reducción en las exportaciones de maíz durante el 2004 comparado con el año pasado cuando el país se convirtió en el segundo exportador mundial.

Que pase tal fenómeno en China no es un dato menor ya que durante el 2003, este país exportó un récord de 16,4 millones de toneladas.

En la pampa húmeda argentina, las recientes lluvias, aunque desparejas, beneficiaron a todos lotes tardíos en floración o que se encuentran en la etapa final reproductiva.

El área sembrada, según los datos oficiales, llegó a 2,865 millones de has, inferior a las 3,084 millones del año pasado.

En Argentina los precios del cereal están bajo la fuerza de la cosecha ya iniciada. De hecho, se estima que hasta la fecha se ha cosechado aproximadamente un 10% del total sembrado.

Por ello, los valores siguen bajando al compás de la recolección pero también de la caída de los precios internacionales.

El sector exportador lleva comprado casi 2 millones de toneladas. Esta cifra representa casi el 30% del total que se podría exportar durante la campaña.

Se trata de un 10% superior de las ventas efectivas reportadas para la campaña 2003/04, aproximadamente.

Ello marca que la exportación está cómoda y que por ahora no tendrá fuertes necesidades.

Los niveles actuales de venta no se podrán igualar en la próxima campaña cuando oficialmente se está estimando una producción final 2003/04 de tan sólo 12,1 millones de toneladas con un saldo exportable potencial de apenas poco más de 7 millones de toneladas.

A la luz de estos elementos de juicio, bien vale apostar a una mejora de precios tan pronto pase el tiempo de sobreabundancia devenido de la cosecha.