El problema no está en la disponibilidad de humedad, que parece estar entrando adecuadamente desde el norte, ni en la frecuencia de pasajes de sistemas frontales. La dificultad está en que los mecanismos que elevan la humedad, generando nubes y posteriormente precipitación, se ven limitados.

Hace un mes advertíamos que un anormal enfriamiento de las aguas del Atlántico próximas a la costa sur de Brasil podría generar una pobre provisión de lluvias sobre el Litoral y este de Santa Fe. Las previsiones fueron correctas, pero el fenómeno fue más allá de lo esperado y afectó también el resto de la provincia de Santa Fe, noreste de Córdoba y norte de Buenos Aires.

El enfriamiento citado genera un fortalecimiento del Anticiclón del Atlántico Sur, un centro de altas presiones que influencia normalmente al este de nuestro país. Es un sistema que se halla prácticamente en forma constante, por lo que se lo denomina "semipermanente", pero actualmente se ve intensificado. Las inusuales altas presiones sobre el centro, norte y este de la región pampeana funcionan como un "tapa invisible" que inhibe los movimientos de ascenso.

La imagen satelital adjunta corresponde a las primeras horas de hoy. Se puede observar claramente cómo la nubosidad es prácticamente inexistente sobre un amplísimo círculo, que se halla bajo el dominio de este gigantesco anticiclón. No sólo es difícil que actúen allí los mecanismos que elevan la humedad desde la superficie para producir lluvias, sino que además la radiación solar incidente resulta mayor que la normal por la ausencia de nubes.

Otro efecto de esta situación es la persistencia del viento del sector norte y el aumento de la temperatura por compresión del aire contra la superficie terrestre. Además, los frentes fríos que avanzan desde el sur, y que deberían barrer toda la región pampeana cuando se acerca el otoño, se verían limitados en su avance, desviándose hacia el este. Como consecuencia de esto el descenso normal de las temperaturas que trae el cambio de estación podría verse retrasado, permaneciendo las condiciones más típicas de verano.