No hay novedades fundamentales para el maíz. Así y todo, hay que estar muy atentos a lo que sucede en el mundo.

Lo ajustado del balance mundial y el interés de los fondos en defender sus posiciones compradas, hace que los precios tengan un cierto soporte en el mercado de Chicago. Algunas posiciones contractuales del maíz subieron a nuevos máximos durante la semana pasada.

Pero la realidad es que los niveles de stocks son tan bajos que resulta difícil imaginar un escenario futuro de precios en baja.

Por el contrario cuando finalice el período de cosecha que está por comenzar en Argentina, los precios deberían mejorar, al menos hasta que se acerque el período de la trilla en EE.UU.

Oferta y demanda mundial  Millones de toneladas
  00/01 01/02 02/03 03/04
Stock final 152.10 129.60 102.30 67.50
Stock/consumo 25.20 % 20.80 % 16.20 % 10.50 %

Las bajas parciales de precios son consideradas en el mercado como oportunidades de compra por los especuladores ante las esperanzas de fuertes exportaciones de maíz estadounidense.

La menor preocupación por la gripe aviar en EE.UU. le ha brindado a los precios un impulso inicial que se fue acentuando al transcurrir las jornadas por noticias de exportaciones.

En este momento, lo que se visualiza es un escenario puramente técnico, donde mayormente son los fondos quienes determinan el rumbo de los precios.

El apoyo a los valores futuros también continúa dado por los ajustados stocks de maíz en EE.UU. que no cubrirían la fuerte demanda doméstica y de exportación.

Además, aumentan las expectativas de ventas de maíz estadounidense a Asia cuando China se retira levemente del mercado exportador. Ya hace algún tiempo que China ha detenido sus exportaciones de maíz, con lo que EEUU se perfilaba como el gran proveedor del forrajero para el sudeste asiático.

Se suponía que China había tenido poca presencia en el mercado internacional, dejando a EEUU como principal vendedor. Se esperaba que las exportaciones del primer semestre serían de solo 1,5 millones de toneladas, lo que es mucho menos que las más de 6 millones que cargaron el año pasado.

Según distintas fuentes comerciales, China reanudaría las exportaciones de maíz en marzo pero en menor escala. Ello obligaría a su mayor cliente, Corea del Sur, a buscar maíz de EE.UU. o Sudamérica.

Con las fuertes expectativas de una demanda de maíz estadounidense sostenida, el USDA en su Foro Anual sobre perspectivas proyectó que las siembras de maíz de EE.UU. llegarán a 32,58 millones de ha, y la cosecha de este año será un récord de 264,4 millones de toneladas.

El nivel de precios, el más alto desde 1998, llevará a los agricultores estadounidenses a aumentar el área sembrada con maíz en 2,2 por ciento, la de soja en 1,0 por ciento y la de algodón en 8,0 por ciento.

Por ello, lo razonable sería esperar una desmejora una vez que comience a confirmarse la superfice implantada en EE.UU. No debemos olvidar que cualquier crecimiento en EE.UU. es como el estornudo del elefante ya que este país representa el 40% de la producción mundial y alrededor del 75% de las exportaciones del planeta.

Mientras tanto, el panorama es interesante.