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Últimamente hemos oído hablar mucho de la roya, una nueva amenaza que puede llegar a nuestro país desde Brasil y Paraguay, con gran peligro para el cultivo de soja. Ya se han detectado algunos lotes infectados en Misiones, con lo cual la preocupación aumenta. Si bien se trata de un problema sanitario, éstos tienen en el fondo un origen climático: la propagación de toda plaga o enfermedad depende en gran medida del transporte realizado por el viento; además, para la afectación concreta son necesarias condiciones atmosféricas precisas, en general relacionadas con un determinado rango de temperaturas o con la permanencia por determinado tiempo de ciertos valores de humedad.

En este breve espacio queremos mostrar cómo la dirección del viento puede facilitar la entrada de esporas de roya a las provincias de Misiones y Corrientes. De suceder esto, estaría abierta la puerta de entrada a la soja pampeana argentina, es decir, a nuestro principal núcleo sojero. La figura adjunta muestra en forma simplificada las direcciones del viento que favorecen la entrada de la roya en nuestro país: viento del norte, del noreste, del este y del sudeste. Las líneas de color indican la frecuencia con que el viento proviene de estas direcciones en el mes de febrero en Misiones y en Corrientes.

La línea roja indica una frecuencia del 60%, es decir, que el viento sopla desde las direcciones citadas en el 60% de los casos durante el mes de febrero. Esta línea pasa aproximadamente por Bella Vista, Mercedes, Santo Tomé, Leandro N. Alem y Puerto Rico. Al norte de esta línea la frecuencia de los vientos considerados supera el 60%, como por ejemplo en Corrientes, Gral. Paz y Posadas. Significa que en el 60% de los casos, durante el mes de febrero, el vector de inyección de la roya en esta área estaría activo.

Hacia el sudeste de la provincia de Corrientes la frecuencia disminuye un poco, llegando a ser, por ejemplo, del 54% en Curuzú Cuatiá y del 44% en Paso de los Libres. También disminuye la frecuencia de las direcciones consideradas en el norte de misiones, aunque allí con viento de cualquier dirección podría verse afectada el área.

Hemos analizado aquí sólo la probabilidad de inserción de esporas en las provincias de Misiones y Corrientes, para un mes en particular (febrero), desde el punto de vista de la ocurrencia de vientos de direcciones favorables para actuar como vector de propagación de la enfermedad. La instalación de la misma depende de las condiciones atmosféricas presentes en cada punto, que sólo pueden ser controladas por medio de sensores colocados en el lugar. En este sentido la red oficial nacional ofrece una densidad de datos muy pobre, con lo cual se recurre en muchos casos a modelos computacionales de estimación de las condiciones meteorológicas en localidades sin sensores. Sin embargo, estos programas (o modelos) han sido diseñados con otros fines y aportan una idea apenas aproximada de lo que sucede allí donde nadie mide.