A la revocación del contrato de concesión de la francesa Thales Spectrum,
que se dio a conocer el fin de semana, se le sumará en los próximos días el
anuncio de anulación de la concesión de otra empresa privatizada en la década
del ’90, que habría incurrido en varios incumplimientos de contrato y falta
de inversiones.
Se trata de la empresa de transporte de cargas Ferrosur Roca, perteneciente a la
cementera Loma Negra, de Amalia Fortabat, que junto a Ferroexpreso Pampeano, del
Grupo Techint, tienen a cargo los principales corredores de acceso a los puertos
de Rosario y Bahía Blanca. En el caso del Roca, además, atraviesa todo el
norte de la provincia de Río Negro, y llega hasta Zapala, en Neuquén.
Según altas fuentes del Ejecutivo, la decisión de rescindir el contrato ya
estaría tomada, y su formalización, por medio del decreto correspondiente, se
produciría en los próximos días.
Si bien el caso de Ferrosur Roca - así como el resto de concesionarios del
servicio ferroviario- se encontraba bajo análisis de la Comisión de
Renegociación de Obras y Servicios Públicos, del Ministerio de Economía, la
medida se fundamentaría en incumplimientos contractuales injustificados, falta
de inversiones, así como falta de mantenimiento adecuado de la red vial a la
cual estaba comprometida la empresa.
El informe final que elaboró esta comisión, a cargo de Gustavo Simeonoff, a
pesar de tener carácter sólo informativo y no vinculante, adelanta algunas
claves de la decisión.
En él se expresa que no se atenderá en el ámbito de Economía los planteos
relacionados con deudas en concepto de peaje de la Unidad Ejecutora del Programa
Ferroviario Provincial (UEPFP).
Ese había sido el primero de una veintena de puntos incluidos en la propuesta
de la empresa como base para la renegociación de las condiciones de contratación,
y había generado el reclamo de la UEPFP.
Por lo demás, el informe se limita a advertir que “los incumplimientos se
encuentran sometidos al régimen sancionatorio aplicable a las concesiones del
transporte ferroviario de cargas”.
Por su parte, la comisión recolectó unas 17 opiniones de asociaciones,
empresas y cámaras ligadas a la producción agrícola, portuaria o de
exportaciones, así como de gobiernos municipales y agrupaciones civiles dentro
del plazo abierto para la presentación de observaciones a la propuesta de la
empresa, a comienzos del año pasado. La mayoría de ellas, sin embargo, no
entraron en detalles respecto de la propuesta de la empresa y eligieron en
cambio resaltar la “importancia del modo ferroviario en la movilización” de
la producción agrícola y sus subproductos hacia los puertos o las fábricas.
Vuelta a cero
La concesión de los ramales de lo que fuera el Ferrocarril Roca data de marzo
de 1993, y estaba programada para 30 años, con opción a 10 más. El traspaso
incluyó un total de 53 locomotoras y 4.600 vagones en concesión, para cubrir
una red de más de 3.300 km de extensión.
A diciembre de 2001, la empresa del Grupo Loma Negra empleaba a 660 personas y
facturaba unos $ 40 M por año.
Será el tercer caso de la avanzada del Gobierno de Néstor Kirchner contra las
empresas privatizadas que incumplieron los convenios de concesión, y al mismo
tiempo significará un fuerte golpe para el grupo que comanda “Amalita”
Fortabat, una de las principales cabezas de la Asociación de Empresarios de la
Argentina (AEA).
La reactivación del sistema ferroviario fue una de las premisas que Kirchner
planteara durante la campaña, aunque los especialistas aseguran que harían
falta inversiones por alrededor de $ 5.000 M para una adecuada red ferroviaria.