A principios de 1999, cuando se crea la moneda europea, la relación cambiaria se encontraba en 1,17 dólares por cada euro. A partir de esa fecha se acentúa la revalorización del dólar, al punto de llegar a 0,84 de dólar por cada euro, en el año 2001. Desde ese momento comenzó nuevamente la desvalorización más o menos suave del dólar. Pero, en este año, el proceso de desvalorización se acentuó alcanzando en los últimos días un valor cercano a 1,26 de dólar por euro.
En resumen en el año 2001, por cada euro se recibía 0,84 dólar. Y hoy por cada euro, se recibe 1,26 dólar.
No es casual que en el año 2001, los precios de la agricultura estuvieran tan bajos, cuando el dólar lograba niveles tan altos. Y hoy estén tan elevados, cuando el dólar se encuentra sumamente desvalorizado.
Existe una relación directa entre ellos y los niveles del euro y demás monedas de Asia con respecto al dólar. Es que cuando el euro y las monedas asiáticas están elevadas, a los países correspondientes a dichas monedas les resulta más fácil importar commodities agrícolas. Por ello, mejora la competitividad de la economía argentina en sus exportaciones hacia Europa y Asia.
Ahora bien, cabe preguntarse: ¿por qué está tan bajo el valor del dólar y en consecuencia tan alto el valor del euro y demás monedas? La respuesta puede ensayarse a través de los siguientes hechos sobresalientes:
1) EE.UU. tiene el mayor déficit de cuenta corriente (donde está la
balanza comercial) de su historia reciente. Y nada muestra que en los próximos
meses se revierta.
2) En el plano fiscal estadounidense, el déficit del gobierno general
(es decir, tanto el gobierno federal como los Estados) se sitúa en el corriente
año por encima del 6% del PBI, cuando en el 2000 las cuentas presentaban un
superávit de apenas 1%.
3) Los ciclos del tipo de cambio son mediano o largo plazo, en lo que se
refiere a monedas-divisas es decir las que corresponden a países importantes en
el mundo.
Pese a la fuerte baja del dólar frente al euro, que desde principios de año se ha visto reducido cerca del 25%, no es esperable una mejora en el déficit de cuenta corriente de EE.UU. durante el año 2004. Por lo menos en la primera mitad del año que viene.
Este problema de EE.UU. se agrava con el terrible gasto público que erosiona sus cuentas fiscales. Para peor ahora el tema de la guerra en Irak y la seguridad interna lo acentúan, pues ambos problemas generan gastos adicionales.
De hecho se vislumbra que el déficit del gobierno general seguirá siendo apreciable en los próximos años.
La relación cambiaria dólar/euro pareciera, según lo que nosotros estimamos en nuestra Consultora, que seguirá de forma semejante a la actual, por lo menos en los próximos seis meses. Es más, algunos analistas estiman que puede llegar a un nivel de 1,30.
La depreciación que ha tenido la moneda estadounidense con respecto al euro unida a la depreciación que tuvo el peso de nuestro país con respecto al dólar, ha significado una fuerte depreciación de nuestra moneda con respecto a la moneda europea. Esta fuerte depreciación "combinada" fortalece el comercio exterior de nuestro país
Dada esta relación de monedas y en un contexto de bajas niveles de stocks en los granos y subproductos, el panorama para los próximos meses es alentador. Los precios o bien se mantiene más o menos como ahora o bien tienden a subir un poco más. Las variaciones estarán sujetas al devenir climático.
Claro que ello no debiera inducir al productor a dejar de vender sus granos, cuando necesita el dinero, mediante deudas comerciales o bancarias. Asumir tal riesgo es poco racional en un cuadro de precios tan altos.
Pero en fin, el panorama para los próximos seis meses es muy interesante.
Es una buena forma de comenzar el año. ¿No?
Feliz año nuevo.