Como adelantamos la semana pasada, las condiciones ambientales del oeste de la región pampeana muestran características climáticas favorables para la ocurrencia de eventos de tiempo severo, es decir, tormentas asociadas con fuertes vientos y, eventualmente, caída de granizo o lluvias intensas. En el fin de semana se registraron varios de estos episodios, sobre el centro - oeste de Buenos Aires, norte de Córdoba y también en la costa atlántica.
Estos eventos han sido muy diferentes entre sí, pero en todos los casos han causado daños materiales significativos y también pérdidas de vidas, en el caso de Córdoba. Allí es posible que el fenómeno que causó el desastre haya sido realmente un tornado. Este tipo de fenómeno atmosférico es muy específico, y sólo se denomina así a la ocurrencia de un "remolino" de viento muy intenso que se descuelga desde una nube cumulonimbus y toca la superficie con su extremo superior. Se han registrado imágenes que muestran este "remolino" tan particular.
Ayer se ha registrado otro fenómeno de tiempo severo, esta vez en la ciudad de Mar del Plata, algo al sur de la misma. En este caso no se trató de un tornado, sino de fuertes vientos que azotaron la costa desde el mar. Estos fuertes vientos fueron producidos por un intenso centro de baja presión (ciclón) que en la figura adjunta se señala con una letra "B". Alrededor de los ciclones intensos el viento también gira a gran velocidad, pero el radio de giro es muchísimo más grande que el de un tornado: las ráfagas no son tan fuertes, pero afectan un área mucho mayor.
La figura muestra a la izquierda la posición del ciclón, muy cerca de Mar del Plata, a las 5:45 hora local del 28/12/03. Se ha señalado la rotación del mismo, que se puede deducir de la nubosidad observada en la imagen, que determinó las fuertes ráfagas desde el mar. A la derecha de la misma figura se muestra la posición de este sistema a las 20:40 del mismo día, ya dentro del mar y ocluido sobre sí mismo.
Lo más importante a destacar en este ejemplo de dos causas diferentes de tiempo severo es lo siguiente: uno es mucho más fácil de pronosticar que el otro. En el caso de un tornado, lo que puede hacerse con bastante anticipación es determinar una amplia zona donde las condiciones son favorables para que esto ocurra, pero la formación de un tornado y el lugar de afectación se sabe con escasos minutos de anticipación (y contando con una tecnología "del primer mundo", como en la película "Twister"). En cambio, la trayectoria de un centro de baja presión es posible de prever con varias horas de anticipación, lo que permite dar algún tipo de aviso a la población y tomar algún tipo de recaudo desde el punto de vista de la defensa civil.
