Apareció la vaca loca...Y nada menos que en EE.UU.
La estampida de terror que ha caído sobre este país. golpea duramente a los mercados locales y del mundo. A favor, sin duda, en la soja. Pero el caso del maíz es distinto. Y el trigo también.
Luego de la experiencia de Gran Bretaña, en el segundo lustro de los 90,
EE.UU. y muchos otros países coincidieron en que había que terminar con el uso
de la harina proteica de origen animal (de rumiantes) en la alimentación de la
hacienda vacuna como forma de protección de este terrible mal.
A consecuencia de ello en 1997, la FDA (Food and Drug Administration, de EE.UU.) prohibió los productos derivados de rumiantes en la alimentación de rumiantes. Sin embargo no prohibió su uso en la alimentación de cerdos y pollos.
Los empacadores de carne y muchos usuarios mayoristas, por lo tanto, empezaron a exigir a los industriales que certificaran en forma escrita que el ganado que compraban era alimentado de acuerdo con las regulaciones vigentes.
Estados Unidos consume alrededor de 3 millones de toneladas anuales de productos derivados de proteína animal para la alimentación animal. Como los niveles proteicos de la harina de soja no son tan altos como los de la de hueso, para sustituirla habría que usar mayor cantidad de harina de soja.
Este es la cuestión central. Ahora bien, la pregunta es... ¿hasta dónde puede subir? Cuidado con engolosinarse...ya que la codicia es el comienzo de los males. Si se realiza una buena ganancia, muchas veces es mejor tomarla y no esperar por un hipotético más.
A partir de la declaración formal sobre el mal de la vaca local, en Chicago, las ruedas de futuros de soja y harina de soja, alentados por los rumores de que EE.UU. amplíe la prohibición vigente al uso de harina de carne y de hueso en alimentación de otros animales sobre los cuales no había problemas (pollos y cerdos) han contribuido a las subas de precios.
Éste es un tema central. La entrada de casas comerciales en un mercado de bajo volumen y con precios muy volátiles es una señal fuerte respecto de cuál es la visión que tienen para el mediano plazo.
Así que hay indicios para que la cosa siga mejorando...pero cuidado que la burbuja puede (o no) explotar. Nadie habla de que vaya a caer estrepitosamente. Ni mucho menos. Pero lo que sí vale es estar alerta.
La Vaca Loca en EE.UU. afecta, también, los precios del maíz.
En Chicago los precios del maíz continúan con su tendencia bajista; ahora acentuado con la noticia de un bovino en EE.UU. con esta enfermedad.
El sostén en los precios se basa en buenas exportaciones estadounidenses y las perspectivas de importaciones de maíz por parte de China. También contribuye recuperación consecuente de la participación de EE.UU. en el mercado mundial puesto que China reduciría sus exportaciones de maíz para el 2004
Los fondos están muy activos. Al igual que en el caso de la soja, los fondos tienen que cerrar el año, por lo que salen a vender en un mercado casi vacío. Obviamente ello incide en forma directa en el diario desarrollo de los valores futuros.
Los fondos tendrían comprados unos 130.000 contratos de futuros, según diversas estimaciones. Esto representa alrededor del 23% de los contratos abiertos. Obviamente en caso de que se liquidara esta posición los precios deberían tender a la baja.
Con el descubrimiento de la enfermedad de la vaca loca en EE.UU. el maíz cayó durante la semana pasada.
El mercado está nervioso por la menor demanda del consumidor por carne bovina. Tal baja en el consumo traería aparejada una caída en la demanda de ganado originando una liquidación de fondos en los precios de maíz.
Contrariamente al maíz y aún al trigo, el complejo sojero se beneficiaría si el gobierno estadounidense prohíbe el uso de harina de carne y hueso como alimento forrajero para la avicultura y la hacienda porcina.
El maíz es el cultivo que saldría más dañado de la crisis de la vaca loca, ya que la ganadería es el mayor comprador de ese producto en el país y una merma en el consumo de carne afectaría a los precios.
Claro está que si el consumidor abandona la carne vacuna para aumentar el consumo de la aviar y la porcina, la cosa no estaría tan mal para el maíz, ya que éste es insumo en la producción de estas carnes.