Las lluvias de la semana pasada se concentraron
sobre el sur y este de Buenos Aires, donde los valores registrados superaron en
muchos casos los 40 milímetros. En el resto del área central del país las
lluvias fueron menores, en general de menos de 10 milímetros. Las lluvias
mencionadas se pueden ver en la figura adjunta.
Las reservas sobre el sudoeste de Buenos Aires se recuperaron parcialmente,
gracias a las últimas lluvias. No sucedió lo mismo sobre La Pampa. En general,
las lluvias registradas alcanzaron apenas para compensar la pérdida de humedad,
con lo cual el mapa de estado de las reservas de hoy no difiere demasiado del de
la semana pasada. Se observan desecamientos sobre el centro de la provincia de
Buenos Aires y un avance de la categoría “sequía” (color naranja) desde
Córdoba hacia el centro de Santa Fe.
En zonas secas donde las lluvias fueron escasas, se reportaron tormentas de
viento y granizadas. Esto no es casual, ya que todos los factores presentes
allí en los últimos días promueven la ocurrencia de estos fenómenos
adversos.
Las temperaturas de los últimos días de la semana pasada fueron altísimas,
con elevada sensación térmica. La circulación del norte hacía ingresar sobre
el norte del país aire cálido del norte. Las altas presiones mantenían el
cielo despejado, provocando además que el aire descienda, se comprima contra el
suelo y se caliente.
El calor, la circulación del norte, la escasa humedad en capas bajas de la
atmósfera, todo esto constituye un “caldo de cultivo” a la espera de algún
sistema (frente frío) que desencadene tormentas localmente intensas, con
fuertes vientos y probablemente granizo. A este tipo de acontecimiento, no
necesariamente acompañado por lluvia, los meteorólogos lo denominan “tiempo
severo”.
Sobre la región pampeana el panorama de lluvias para la semana que se inicia es
muy similar al que se vislumbraba al comienzo de la semana pasada. Al ingreso de
una masa de aire y fresco de las últimas horas del domingo 21, le sucederá el
paulatino restablecimiento de una circulación de verano, que desde mediados de
semana se notará en las temperaturas máximas. Hasta el fin de semana y salvo
algunos chaparrones costeros durante la tarde de hoy y mañana, no se harán
presentes las lluvias.
El noreste del país es el que presenta una masa de aire con mayor
susceptibilidad a la inestabilidad atmosférica y hacia la noche del miércoles
podrían generarse algunas tormentas dispersas. Estas condiciones pueden afectar
el borde noreste de la región pampeana.
Las perspectivas de precipitaciones sobre la franja central (Córdoba, centro
sur de Santa Fe, La Pampa, norte de Buenos Aires y Entre Ríos) y por cierto la
más necesitada, se fortalecen entrando al fin de semana. Esta previsión esta
sustentada en la dinámica generada a partir del avance de un sistema frontal.
El mismo lograría su máximo de inestabilidad durante la tarde o noche del
sábado y la mañana del domingo, en forma progresiva desde el sur de la región
pampeana hacia el norte.
Se espera que durante este evento, la oferta de agua sea más generosa, aunque
en general dentro del “ajustado” contexto de lluvias que ha caracterizado el
comienzo de esta campaña gruesa.
De este modo las jornadas del jueves viernes y sábado revestirán
características de temperatura muy similares a las que se dieron durante el
pasado fin de semana. O sea las condiciones ambientales serán rigurosas luego
de mediados de semana.
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