Al cabo de dos años, México tendrá un campo ordenado, en paz, sin conflictos, administrado por jóvenes y con una mayoría femenina. Tendrá así las condiciones estructurales suficientes para generar el desarrollo que hasta ahora ha estado limitado, afirma Armando Ríos Piter, subsecretario de Política Sectorial de la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA).
Durante una entrevista con EL UNIVERSAL, el funcionario señala que el próximo año será determinante para cumplir con las metas fijadas por el gobierno en turno, en el sentido de entregar a su sucesor un país donde los jóvenes migren de sus comunidades por gusto, no por falta de oportunidades para desarrollarse; donde las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres a poseer tierras escrituradas con su nombre, y a garantizar que los campesinos cuenten con todas las posibilidades para ingresar al mundo de los negocios y el progreso nacional.
De acuerdo con Ríos Piter, la nueva tónica para hacer negocios entre ejidatarios, gobierno y empresarios de gran escala tendrá como base el diálogo y la conciliación, además del reforzamiento de programas y fondos destinados a la mujer y a proyectos productivos de organizaciones que incluyen a los no posesionarios de tierras.
Expuso que esos instrumentos sirven como coadyuvantes en la labor que la SRA realiza en lo concerniente a la resolución de conflictos por tierras que se vienen arrastrando desde hace varias décadas y que en promedio llegan a unos 30 años.
El subsecretario de Política Sectorial enfatizó que en 11 años (desde la creación del Programa de Certificación de Ejidos y Solares Urbanos, Procede) se ha certificado 82 por ciento de las propiedades agrarias del país. Es decir, 24 mil 487 núcleos.
Reconoció sin embargo que, efectivamente, la feminización en el campo se ha venido acelerando en los últimos tiempos porque los hombres jóvenes están migrando y dejan a las mujeres como únicas responsables de las tierras. El problema, indicó, es que ellas no cuentan con los poderes legales para impulsar esas tierras o para ser acreedoras de apoyos y créditos.
Armando Ríos expuso que con el Programa para Mujeres y el llamado Fondo de Apoyo a Proyectos Productivos del Agro o Fapa se estaría atendiendo a las mujeres y los jóvenes de las zonas rurales con el fin de revertir las tendencias negativas que se están generando en ellas por causa de la migración.
Por otro lado, el funcionario refirió que se está formando un fondo de tierras que consiste en identificar los espacios no utilizados para facilitar en ellos mecanismos que les permitan revitalizar su productividad.
Admitió que hay todavía un pendiente en lo que se refiere a las tierras deterioradas y que se están perdiendo por causas del ambiente y del exceso de químicos que terminan por erosionarlas y hacerlas improductivas.
De igual manera, se desconoce el destino que se dará a más de 370 mil hectáreas que han sido incautadas a narcotraficantes, ya que recordó estos espacios están en poder de la Procuraduría General de la República y todavía no es posible saber cuál será su decisión sobre ellos.
El subsecretario reconoció que las condiciones de la democracia del México actual exigen una participación común; por lo tanto, los campesinos tendrán que formar parte de las decisiones en proyectos impulsados por la iniciativa privada.
En el caso de Atenco, dijo que hubo una mala actuación en los intentos del gobierno para crear el nuevo aeropuerto metropolitano. Señaló que lo que debe hacerse en situaciones similares es buscar un acercamiento y dialogar con los campesinos, proporcionar capacitación e información completa para que ellos como dueños de las tierras tengan las herramientas indispensables que les permitan tomar sus decisiones.