La debilidad de Wall Street, especialmente del sector tecnológico, y la caída semanal del petróleo también contribuyeron a deteriorar el sentimiento de los inversores. En Europa, los principales contratos de cereales de Euronext volvieron a cerrar con pérdidas, mientras que el comercio internacional permanece poco activo ante la cautela de los compradores y la expectativa por las próximas negociaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
La soja registró las mayores pérdidas en Chicago, afectada por una importante reducción de posiciones financieras. Las estimaciones del mercado indican que los fondos vendieron alrededor de 7.000 contratos de poroto, 2.000 de harina y 6.000 de aceite. La presión fue particularmente marcada sobre el aceite de soja, en un contexto de mayores perspectivas de competencia de materias primas alternativas para la industria de biocombustibles. A esto se suman las expectativas de una cosecha estadounidense superior a la prevista inicialmente y la ausencia de nuevas compras significativas de China. En Sudamérica, Brasil mantiene un elevado ritmo exportador: la ANEC estima embarques de soja por 6 millones de toneladas durante octubre. También se registraron operaciones de harina con Filipinas y Colombia para enero, y de poroto con Egipto para diciembre.
El maíz tampoco logró escapar de la presión bajista. Las liquidaciones de los fondos y el avance de la cosecha estadounidense continúan condicionando las cotizaciones. El USDA informó ventas semanales de exportación por aproximadamente 1,3 millones de toneladas, un volumen considerado aceptable, aunque representa el menor registro de los últimos tres meses. La competitividad de Brasil y las dudas sobre el cumplimiento de las proyecciones de exportación estadounidenses agregan incertidumbre de cara al próximo informe WASDE, previsto para la semana siguiente.
El trigo fue la excepción relativa y consiguió cerrar con una mejora moderada, aunque el contrato diciembre de 2026 del trigo SRW en Chicago continúa cerca del soporte de los 6 dólares por bushel. El principal factor de respaldo proviene de la demanda externa: el USDA informó ventas estadounidenses por 538.028 toneladas durante la última semana, el segundo mejor registro de la campaña. Estos resultados reflejan una recuperación de la competitividad del trigo estadounidense, especialmente frente a compradores asiáticos. Al mismo tiempo, las dificultades logísticas en el Mar Negro y la falta de avances hacia un acuerdo entre Rusia y Ucrania mantienen bajo seguimiento la disponibilidad exportable de la región.
En conjunto, el mercado continúa condicionado por factores financieros y comerciales que limitan las posibilidades de recuperación de los precios. La soja y el maíz enfrentan el peso de la oferta y la liquidación de posiciones especulativas, mientras que el trigo encuentra cierto respaldo en la mejora de sus exportaciones. Las próximas referencias del USDA, la evolución de la demanda china y las condiciones climáticas en Sudamérica serán determinantes para evaluar si la presión vendedora comienza a perder intensidad o si todavía queda margen para nuevos ajustes en Chicago.
Por Esteban Moscariello