Las elecciones en EE. UU. y la caída del petróleo condicionan a la soja, mientras los cereales buscan estabilizarse

La votación definirá los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado, y podría modificar el margen de maniobra de la administración de Donald Trump. En paralelo, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa influyendo sobre los precios de la energía y las materias primas agrícolas.

El petróleo registró ayer (2) una fuerte caída en la última rueda de Nueva York ante las expectativas de nuevas negociaciones entre Washington y Teherán. Sin embargo, la falta de avances concretos mantiene la incertidumbre sobre la evolución del conflicto. En la jornada actual, el Brent recupera un 0,58%, hasta los US$ 105,38 por barril, luego de haber retrocedido más de un 7%. El oro, por su parte, baja un 1,42%, hasta los US$ 3.913 por onza, mientras el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años se mantiene cerca del 4,89%.

La baja del crudo trasladó presión al mercado de aceites vegetales de Chicago. El aceite de soja con entrega en diciembre de 2026 cerró en su nivel más bajo en más de seis meses, ligeramente por encima de los 65 centavos por libra. Este movimiento también afecta al poroto, que enfrenta la presión adicional del avance de la cosecha estadounidense: según el USDA, queda menos del 11% del área por recolectar. A su vez, el procesamiento de soja en Estados Unidos alcanzó 5,46 millones de toneladas en septiembre, por debajo de los 5,70 millones de agosto, mientras las existencias de aceite descendieron de 769.000 a 696.000 toneladas.

En el mercado de cereales, el maíz y el trigo muestran señales de estabilización después de las bajas de las últimas semanas. La cosecha estadounidense de maíz alcanza el 74% del área, en línea con las expectativas, mientras que la siembra de trigo de invierno llega al 83%, con demoras asociadas a las lluvias. Las primeras evaluaciones del USDA ubican al 44% de los cultivos de trigo en condición buena a excelente, un dato que seguirá bajo seguimiento a medida que avance la campaña.

En Europa, los operadores mantienen la atención sobre la situación del Mar Negro y el ritmo de las exportaciones rusas. Al mismo tiempo, la llegada progresiva de la oferta del hemisferio sur incrementa la competencia en el mercado internacional de trigo. En Euronext, el contrato de diciembre de 2026 se estabiliza alrededor de los 228 euros por tonelada, aunque la disponibilidad global continúa limitando las posibilidades de recuperación.

En Sudamérica, las lluvias previstas en distintas regiones de Brasil y Argentina podrían favorecer el desarrollo de los cultivos. En Brasil, la siembra de soja alcanza el 53% del área estimada, frente al 47% de igual fecha del año pasado, mientras que Mato Grosso registra un avance del 89%, superior al promedio histórico del 78%.

La evolución del petróleo, el resultado de las elecciones estadounidenses y el avance de las cosechas serán los principales factores de seguimiento para los mercados agrícolas. La soja continúa expuesta a la presión de la oferta y de los aceites vegetales, mientras que el maíz y el trigo intentan consolidar niveles de estabilidad frente a una oferta internacional competitiva.

Por Esteban Moscariello