Acorralada por el petróleo y la oferta presente y futura, la Soja cae abruptamente, por Manuel Alvarado Ledesma

Tras llegar el viernes pasado a su tercera semana negativa seguida, el precio internacional de la soja acentuó su caída en Chicago. Fue un lunes muy malo para las cotizaciones.

Tratemos de entender lo que está pasando.

¿Cae el petróleo?

Este lunes el mundo comenzó a ver una luz de esperanza en el horizonte. 

El precio del petróleo cayó abruptamente, casi un 8% en un solo día, y en lo que va de la semana ya acumula una reducción cercana al 10%. 

El Brent bajó hasta los USD 104,77 por barril a partir de la autorización del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, para mantener conversaciones de paz con EE. UU. 

Obviamente, esta noticia genera expectativas favorables para alcanzar una solución diplomática al conflicto en Oriente Próximo y lograr la reapertura del estrecho de Ormuz.

La última ronda de encuentros entre las dos partes sucede ante el riesgo de una nueva escalada, a solo dos días de las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. 

Hay un ambiente optimista, pues Donald Trump ha afirmado que no ordenaría nuevos ataques antes de los comicios y calificó de productivas las conversaciones con Irán. 

Para reforzar este optimismo, vale la pena destacar las recientes declaraciones de las autoridades iraníes: Irán ha planteado la apertura del estrecho de Ormuz en un plazo de dos días si EE. UU. acepta sus condiciones.

Gráfico de Futuros Petróleo Brent. Desde el 27 de octubre a la fecha del lunes.

¿Más oferta de soja?

Otro punto de fuerte presión bajista proviene de Sudamérica, especialmente de Brasil. 

Las condiciones relativamente favorables para el avance de la siembra de soja en ese país, sumadas a la devaluación del real contra el dólar registrada durante la semana pasada —que alcanzó casi el 10%—, elevaron la competitividad de sus exportaciones.

¿Más claro? La consultora AgRural ha relevado el avance de la siembra de soja 2026/2027 sobre el 53% del área estimada, frente al 40% de la semana anterior y al 47% de igual momento de 2025. 

A ello se une el ingreso del poroto al circuito comercial estadounidense.

El ritmo de avance es claramente fuerte y va con ventaja frente al año pasado merced a las lluvias se han generalizado en estados clave como Mato Grosso. 

Así desaparecieron los temores de tener que resembrar y, sumado al avance del maíz (que ya toca el 63% en el centro-sur), genera una fuerte expectativa de superproducción que opera en contra de los precios.

Corolario

La combinación de una tregua geopolítica con el ritmo acelerado de la siembra en Brasil y la presión de la cosecha estadounidense, tira abajo los fundamentos para sostener los precios de días atrás.

Hay posibilidades de recuperación. No muchas o, mejor dicho, escasas.

La presión de la cosecha de estadunidense, con casi 90% avanzada, debería mantener los precios deprimidos. 

La recuperación podría llegar por un hecho desgraciado: el fracaso de las negociaciones de paz. O por el clima sudamericano de fin de año y el ritmo de compras de los fondos de inversión. También está el factor China. 

Habrá que ver…