Bolivia pasó de depender de la importación de semillas en la década de los 80 a producir actualmente más del 90% de las semillas que necesita para abastecer su mercado interno. Este avance refleja el crecimiento y la consolidación del sector semillero nacional, que además amplió su presencia en mercados internacionales con exportaciones a más de 18 países.

El presidente de la Asociación de Productores de Semillas (Asosemillas), Pedro Pellegrino, destacó este avance durante la celebración de los 29 años de la institución y recordó que la organización nació de la iniciativa de un grupo de productores que buscaba fortalecer el sector y unir esfuerzos para atender las necesidades de la actividad.

“Por los años 80 Bolivia era netamente importador de semillas y hoy la realidad es al revés: más del 90% de nuestros semilleros producen semillas localmente y abastecemos el mercado”, afirmó Pellegrino.

El dirigente señaló que el sector ofrece semillas de alta calidad para los cinco cultivos industriales, además de forrajeras y cultivos de servicio, una oferta que permite atender las distintas necesidades de los agricultores.

Semillas

La expansión también alcanzó los mercados externos. Según Pellegrino, las empresas asociadas exportan semillas a más de 18 países de la región andina, África y Asia, principalmente de maíz, sorgo y girasol.

“Realmente hemos logrado mercados que no nos imaginábamos. Es toda genética boliviana, creada acá por nuestros semilleros obtentores, y eso nos pone muy orgullosos”, sostuvo.

Sin embargo, el sector enfrenta nuevos desafíos por los cambios en las condiciones meteorológicas y agroecológicas, así como por la aparición de malezas que afectan los campos agrícolas. Pellegrino explicó que estas condiciones obligan a los productores a buscar nuevas variedades y genética que permitan responder a los problemas que enfrenta la producción.

En ese contexto, remarcó que la innovación y el desarrollo de nuevas semillas deben continuar para acompañar las necesidades del agricultor y mantener la competitividad del sector.

Pellegrino resaltó el desafío de seguir trabajando, innovando y trayendo nueva genética para que el agricultor se decida siempre a sembrar o utilizar el insumo más importante que tiene una producción.