Por Macarena Bravo
Especificó que el mango, la uva de mesa y el arándano concentran la mayor atención debido a que cumplen un rol importante en la canasta agroexportadora de Perú.
Mango: el cultivo más afectado
El panorama más complejo se presenta en el cultivo de mango. Así lo indicó Amaro, quien comentó que “la producción podría registrar una caída de al menos 50%, como consecuencia de las condiciones climáticas adversas”.
Recordó que en temporadas anteriores, marcadas por el fenómeno de El Niño y otros problemas meteorológicos, se registraron descensos de entre 70% y 80% en determinados periodos.
Fue claro al decir que la magnitud definitiva del impacto dependerá de la evolución de las lluvias y de las condiciones climáticas durante las próximas semanas. El dirigente gremial precisó que también será necesario evaluar los efectos sobre la uva de mesa y el arándano, productos cuya campaña de producción y exportación se concentra en la segunda mitad del año.
En el caso de la uva de mesa, el norte del país, particularmente Piura, cumple un papel importante junto con Ica, una de las principales regiones productoras. Por ello, el comportamiento del clima en ambas zonas será determinante para establecer el alcance de las posibles pérdidas y sus repercusiones en los volúmenes exportables.
Medidas de prevención
Frente a este escenario de variabilidad climática, el representante de AGAP sostuvo que las empresas agroexportadoras y las autoridades vienen adoptando medidas preventivas para reducir los daños. Entre las acciones implementadas se encuentran el manejo oportuno de las podas, el fortalecimiento de la nutrición de los cultivos y la preparación de los terrenos para facilitar el drenaje del agua.
Asimismo, las plantas de procesamiento están evaluando rutas alternativas de abastecimiento y transporte ante posibles daños en carreteras, puentes u otra infraestructura que pueda interrumpir la salida de los productos hacia los mercados internacionales.
Advirtió que el impacto climático también alcanza a otros países productores, entre ellos Ecuador, Colombia, Chile y naciones de Centroamérica, lo que añade incertidumbre a la disponibilidad global de frutas.
Medidas económicas para sostener al sector
AGAP coordina con las autoridades la evaluación de medidas de apoyo para la pequeña agricultura y la industria agroexportadora. Entre las alternativas mencionadas por Amaro figuran el aplazamiento de obligaciones tributarias y el fortalecimiento de los seguros catastróficos, herramientas que podrían contribuir a que los productores afectados afronten las pérdidas y retomen sus actividades.
El gremio considera que estas medidas son especialmente relevantes para los pequeños agricultores, que cuentan con menores recursos para absorber los efectos de una caída de la producción o de daños en sus terrenos e infraestructura.
Pese a la incertidumbre, Amaro destacó la capacidad de recuperación del sector agrario y agroindustrial peruano. Sin embargo, subrayó que la evolución del clima seguirá siendo determinante para conocer la magnitud de las pérdidas y las posibilidades de recuperación durante los próximos meses.
A modo de conclusión, envío un mensaje al sector: “Estar preparados, estar unidos y trabajar con las autoridades”.