El aumento de los costos de producción y la incertidumbre sobre las condiciones para producir ponen en riesgo la expansión de los cultivos de soya, maíz y sorgo en la campaña de verano 2026-2027.

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) prevé un estancamiento de la superficie sembrada y advierte que, si la situación persiste, los productores podrían reducir gradualmente sus áreas de cultivo.

Jaime Hernández, gerente general de Anapo, señaló que los productores enfrentan dificultades para planificar la campaña agrícola más importante del país debido al encarecimiento de los insumos y la falta de certidumbre sobre las condiciones de comercialización.

“La realidad se mantiene, hoy por hoy hay una gran incertidumbre en los productores para precisamente poder encarar la siembra de la campaña de verano, que es la más importante que tiene el país”, afirmó en conferencia de prensa.

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Siembra de verano

El ejecutivo explicó que el incremento de los costos de producción afecta las decisiones de los agricultores, por lo que pidió al Gobierno señales concretas que permitan encarar la campaña con mejores condiciones. Entre las principales demandas del sector figuran la liberación total de las exportaciones y el avance en la incorporación de biotecnología para cultivos como la soya y el maíz.

Según Hernández, la liberación de las exportaciones permitiría a los productores negociar sus precios con mayor certidumbre, mientras que la biotecnología contribuiría a elevar la productividad y enfrentar los mayores costos que soportan quienes producen soya, maíz y sorgo.

“Lo que sí estamos seguros es que va a haber un estancamiento en lo que viene a ser la superficie de siembra, con el riesgo de que, si esta situación sigue de esta manera, gradualmente se pueda ir en una menor siembra”, advirtió.

Aunque Anapo todavía no cuenta con datos que confirmen una reducción de las áreas cultivadas, la organización considera que la continuidad de estas dificultades podría limitar la producción de alimentos estratégicos para el mercado nacional.

Hernández remarcó que el país necesita aumentar la producción agrícola para garantizar el abastecimiento interno y generar excedentes exportables que aporten divisas a la economía. Por ello, insistió en la necesidad de mejorar las condiciones para que los agricultores mantengan o amplíen sus cultivos.

Soya, maíz y sorgo

Para la campaña de verano, Anapo proyecta inicialmente la siembra de 1,3 millones de hectáreas de soya, además de 100.000 hectáreas de maíz y otras 100.000 hectáreas de sorgo.

Las primeras labores ya comenzaron en algunas zonas, principalmente con productores menonitas. Hernández indicó que el sector cuenta con reportes iniciales de unas 16.000 hectáreas sembradas de soya y una superficie similar para cada uno de los cultivos de maíz y sorgo.

Sin embargo, el desarrollo de la campaña dependerá de las lluvias y de las condiciones económicas que enfrenten los productores para continuar con las labores agrícolas.

Anapo espera señales del Gobierno que permitan reducir la incertidumbre antes de que avance la época de siembra. Para el sector, garantizar mejores condiciones de producción y comercialización será determinante para sostener la superficie cultivada, asegurar la oferta de alimentos y preservar la capacidad exportadora del país.