- La depreciación del real mejora la competitividad de las exportaciones brasileñas y podría incentivar mayores ventas de soja por parte de los productores, agregando presión bajista sobre los precios internacionales y los futuros de Chicago.
- La soja opera con fuertes bajas en el CME este lunes 26 de octubre, con el contrato noviembre en torno a US$ 12,42 por bushel, una caída de 16,6 centavos (-1,32%).
- El maíz diciembre cotiza cerca de US$ 4,54 por bushel, con una baja de 1,75 centavos (-0,38%), presionado por la oferta abundante y el avance de la cosecha estadounidense,
- Mientras que el trigo diciembre opera en torno a US$ 6,27 por bushel, con una suba de 1,5 centavos (+0,24%) hoy, lunes por la mañana durante el nocturno, en un movimiento moderado frente a las dificultades de competitividad exportadora de Estados Unidos
- La soja había cerrado al alza el viernes, respaldada por el buen ritmo de las exportaciones estadounidenses, los elevados precios del petróleo y la menor presión estacional de la cosecha, pero retomó las bajas en las operaciones electrónicas del lunes.
- El maíz estadounidense continúa condicionado por la presión de la cosecha y las recientes revisiones de los informes del USDA, aunque una venta de 116.000 toneladas a un destino desconocido aportó una señal favorable para la demanda externa.
- El trigo estadounidense sigue presionado por el ritmo limitado de las exportaciones, mientras los fondos de inversión mantienen una influencia relevante sobre la evolución de los precios en Chicago.
- En Chicago, los fondos mantienen una posición comprada neta cercana a los US$ 38.000 millones, pese a ocho semanas consecutivas de ventas, y redujeron un 66% su exposición comprada en maíz.
- En paralelo, el regreso de China a las compras de soja estadounidense podría aportar sostén a las cotizaciones. La continuidad de esa demanda y las señales de la Fed serán claves para determinar si los granos logran consolidar una recuperación.
- La continuidad del conflicto entre Rusia y Ucrania genera incertidumbre sobre la navegación y los embarques de granos en el mar Negro, mientras las expectativas de eventuales negociaciones de paz también influyen sobre las cotizaciones.
Por Esteban Moscariello